Pasar al contenido principal
CERRAR

“El Melquíades de nuestro tiempo”, así recuerdan sus amigos a Heriberto Fiorillo

El cine, el periodismo y la opinión, entre otros, fueron para Fiorillo insumos para desplegar su talento e impulsar el de otros.
Heriberto Fiorillo: mensajes tras su muerte y legado | Periodismo colombiano
Foto: Fundación La Cueva.
José David Oquendo

El fallecimiento del periodista, cineasta y gestor cultural Heriberto Fiorillo, ocurrido en la noche del pasado 29 de mayo en Barranquilla, ha estremecido los cimientos del mundo artístico del país. Y no es para menos, pues Fiorillo dejó su impronta en decenas de proyectos audiovisuales, escritos y periodísticos de los que se guarda grata recordación.

Quizá lo más destacado del legado cultural de Fiorillo fue su desempeño, desde 2002 hasta 2021, como director de la Fundación La Cueva; y desde 2007 hasta su retiro de la vida pública, como cabeza visible del Carnaval Internacional de las Artes. Ambos escenarios no solo se han consolidado como referentes culturales del Caribe, sino como catapultas para que artistas de diversa índole den a conocer sus obras.

El periodista Jorge Mario Sarmiento, ligado a Fiorillo por una admiración que heredó de sus familiares, y además por varios años de trabajo codo a codo, considera que una de las principales virtudes de su amigo era la de saber apreciar el arte. 

“Era un Melquíades de nuestro tiempo (en alusión al famoso personaje de ‘Cien años de soledad’) que tenía la potencia no solo para crear su propia magia, sino la de impulsar la de tantas almas creadoras en varios continentes”, expresó el comunicador.

En cuanto a la experiencia de trabajar bajo la batuta de Fiorillo en la organización del Carnaval de las Artes, Sarmiento destaca que se conformó “todo un equipo que trabajaba cada año, desde La Cueva, para darle a Barranquilla un lenguaje con el alma. Por eso es por lo que la luz de Heriberto Fiorillo está allí, intacta, acompañando a quienes amamos su obra y el arte”.

A principios de los 2000, cuando se hace cargo de la Fundación La Cueva, Fiorillo ya gozaba de un reconocimiento labrado a pulso. Entre sus allegados no solo sobresalía por su sensibilidad artística, sino también por el fino olfato periodístico y su excelsa pluma que lo llevaron a desempeñar cargos como cronista, columnista y editor de El Heraldo, El Espectador y el desaparecido Diario del Caribe.

Además de su trayectoria en medios impresos, es recordado por su labor como subdirector y libretista del Noticiero de las Siete y productor de Noticias Uno. En ese trasegar coincidió con personajes como el periodista Daniel Coronell, quien en una columna publicada hace dos años en la Revista Cambio y titulada “Mi maestro” destaca de Fiorillo su apego irrestricto a la ética periodística. “De él aprendí que hay momentos para renunciar y que un periodista no puede ceder en el terreno de su independencia, aunque por eso tenga que morirse de hambre”. También exalta que “Su devoción por los detalles logra programas únicos. Varios noticieros producidos por él son verdaderas obras de arte que –tristemente– solo unos pocos recordamos”.

No menos importante es su producción literaria. El periodista y escritor Carlos Polo, quien trabajó con Fiorillo en la Fundación La Cueva, recuerda títulos como ‘La Cueva, crónica del Grupo de Barranquilla’, ‘Nada es mentira’, ‘Arde Raúl’, ‘La mejor vida que tuve’ y ‘Entre Líneas’. Y agrega que hace varias semanas estaba consagrado a la redacción de sus memorias.

Gran parte del genio creativo queda retratado en ‘Heriberto Fiorillo, que la crónica viva para siempre’, una película documental disponible en RTVCPlay que ofrece “un recorrido por la vida y logros del periodista, escritor, director audiovisual y gestor cultural, Heriberto Fiorillo. La historia del hombre que dejó huella en las artes y la cultura colombiana a través del testimonio de sus familiares, amigos y colegas”.

Artículos Player