Radio Nacional de Colombia
Transmisón Señal Radio Nacional de Colombia
Transmisión Señal Clasica
Transmisón Señal Llanera
Transmisón Señal Digital
Transmisón Señal Andina
Transmisón Señal Andina
Transmisón Señal Caribe

Hebe Uhart: maestra de la sutileza y la brevedad

Por: Eduardo Otálora

El 11 de octubre de 2018 murió la escritora Hebe Uhart, quien era, para muchos, la mejor autora argentina de los últimos tiempos, un tesoro que se demoró en ver la luz porque siempre publicó en editoriales pequeñas. Entre Líneas, el espacio literario de Radio Nacional de Colombia, tuvo hace unos meses el honor de dialogar con ella y, por eso, el próximo lunes festivo 15 de octubre, de 10 a 11 de la mañana, estaremos recordando esa amena entrevista que nos concedió.

Hebe era nativa de Moreno, una pequeña provincia de Buenos Aires y estudió filosofía. Sobre la razón por la que escogió esta carrera, Hebe decía:

“Bueno, yo empecé a estudiar filosofía porque tenía un muy buen profesor de filosofía en el último año de secundaria. Entonces me decían: ¿por qué estudiás filosofía voz? Por descarte, respondía yo. Entonces me decían: ¿por Descartes? No, por Descartes no, por descarte. Porque no me gustaba ninguna otra carrera”.

Lo mejor y lo peor de ser escritora, por Hene Uhart

En su trabajo como cuentista, fue ampliamente reconocida por la sutileza con que construía sus historias y la sencillez de sus personajes. Por supuesto, en su momento, le preguntamos sobre cómo empezaba un proyecto creativo y su respuesta fue contundente: “Por lo menos a mí me gusta trabajar a partir de una imagen, por lo tanto, de un personaje. La historia o la trama sale del personaje […]. Es decir, no se puede tramar algo independientemente de lo que haga ese personaje”.

Pero además de admirada cuentista, Hebe también fue formadora de escritores en un taller que duró más de diez años. Su método de enseñanza era muy sencillo: “Primero, una hora, leemos textos de autores que propongo yo o me proponen ellos. […] En otra hora se comentan los textos de ellos y yo se los corrijo […] y cuando está muy lindo, le pongo “bien”, como la maestra”. Hebe era, entonces, una maestra a la antigua, sin mucho rodeo ni mucha rimbombancia a la hora de comentar. Para ella un texto estaba listo cuando se sentía que estaba listo. Era una autora más instintiva que racional.