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Foto: Colprensa.

Siete poemas para los amantes de la prosa

Por William Matis.

Somos Poesía es un delicioso recorrido por el mundo del género literario por excelencia. La poesía,  que se caracteriza por ser la más depurada manifestación, por medio de la palabra, de los sentimientos, emociones y reflexiones que puede expresar el ser humano en torno a la belleza, el amor, la vida o la muerte.

Desde la romántica de Espronceda, los versos de Becquer, la modernidad de Nervo, las de superacíon de Benedetti, la costumbrista del “Indio” Duarte o el “Indio” Rómulo, las necrológicas de Silva o de Flórez, las históricas y narrativas de Machado o las paisajísticas de Lorca, y muchos exponentes más.

Todo un cúmulo de sensaciones y descripciones presentadas de manera sutil en seis horas de expresión y participación, en donde los oyentes escudriñan sus baúles y cómodas, sus postreras hojas de cuaderno y ocultas servilletas, testigos de momentos de inspiración para recitar y decantar lo hermoso de su versos.

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía… eres tú.

Gustavo Adolfo Becquer.

La poesía y sus mejores galas saldrán de su polvoriento olvido en seis horas, de la mano de William Matiz Fernández, este lunes 2 de julio, por las 52 frecuencias de la Radio Nacional de Colombia.

Los nuevos y conocidos talentos de las regiones, los versos de amor más excitantes, las narraciones e historias que cuentan cada una de ellas, las que se volvieron canción y hacen parte del acervo popular. Un viaje y un recorrido sin fronteras.

1) Cumpliendo con el mandato de los genios cuya vida se conceptualiza en vivir cada momento y cada segundo, José de Espronceda murió Joven. Amante de las libertades y del amor ficticio encontró en Scott y Lord Byron el efecto romántico y el sosiego, para una vida llena de incipientes azahares políticos.”

El Diablo Mundo - Canto a Teresa

¿Por qué volvéis a la memoria mía,
Tristes recuerdos del placer perdido,
A aumentar la ansiedad y la agonía
De este desierto corazón herido?
¡Ay! que de aquellas horas de alegría
Le quedó al corazon sólo un gemido,
Y el llanto que al dolor los ojos niegan
Lágrimas son de hiel que el alma anegan. 

2) La Amada Inmovil. Nadie, ni los porteros de la casa del número 15 de la calle Bailén de Madrid tenían conocimiento de su existencia, pero Ana Cecilia Luisa Dailliez fue, desde 1901, la amante escondida y secreta del poeta mexicano Amado Nervo, uno de los más grandes poetas del siglo XX.

 Escamoteo

Con tu desaparición

es tal mi estupefacción,

mi pasmo, que a veces creo

que ha sido un escamoteo,

una burla, una ilusión;

que tal vez sueño despierto

que muy pronto te veré,

y que dirás: “¡No es cierto,

vida mía, no he muerto;

ya no llores…, bésame!”.

3) Mario Benedetti. Uno de los grandes del boom hispanoamericano. Periodista y perseguido se consolido como novelista y poeta.

‘La gente que me gusta’

Me gusta la gente que vibra,

que no hay que empujarla,

que no hay que decirle que haga las cosas,

sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

La gente que cultiva sus sueños

hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones,

la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,

quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

4) El Indio Duarte. Su nombre de pila era Antonio Comas. Nació en las llanas pampas argentinas, oriundo de una zona que fue conocida como la Tierra del Fuego. Sus  folclóricos y hasta raros poemas gauchos,  tienen gran importancia literaria hoy en día.

El beso 

 ¿Qué es el beso?

 Pregunta el mundo.

Qué es el beso

Preguntan todos.

 Y yo respondo:

El beso es para mí

Como unión de labios,

 Y olvidando los agravios,

La maldad y la traición,

Arrancan del corazón

Con fuerza avasalladora

Todo el amor que atesora.

Pues si el amor es ciego

Deja su marca de fuego

En la mujer que se adora.

 Besa el bueno, besa el malo,

Besa el rico, besa el pobre,

Besa el niño y hasta el viejo besa.

Y hay quien besa por sorpresa

Para verter su veneno.

Besa de coraje lleno,

La cruz de su facón,

El malevo compadrón

Que vive entre celo y dudas,

Lo mismo que besó Judas

Incubando una traición.

5) Julio Flórez. Nacido en Chiquinquirá. Conocedor de las corrientes literarias de su época. Seguidor de la poesía romántica de Bécquer y Víctor Hugo.

Oye: bajo las ruinas de mis pasiones,

en el fondo de ésta alma que ya no alegras,

entre polvo de ensueños y de ilusiones

brotan entumecidas mis flores negras.

Ellas son mis dolores, capullos hechos

los intensos dolores que en mis entrañas

sepultan sus raíces cual los helechos,

en las húmedas grietas de las montañas.

Ellas son tus desdenes y tus rigores;

son tus pérfidas frases y tus desvíos;

son tus besos vibrantes y abrasadores

en pétalos tornados, negros y fríos.

6) Antonio Machado. Rodeado de arte y Cultura desde su nacimiento, Antonio era hijo de un gran folclorista de quien heredó su nombre y su gusto por las letras. Todo lo que veía y hacía estaba siempre impregnado de arte.

‘Cantares’

“Todo pasa y todo queda,

pero lo nuestro es pasar,

pasar haciendo caminos,

caminos sobre la mar.” Proverbios y cantares, XLIV

“Nunca perseguí la gloria

ni dejar en la memoria

de los hombres mi canción;

yo amo los mundos sutiles,

ingrávidos y gentiles

como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse

de sol y grana, volar

bajo el cielo azul, temblar

súbitamente y quebrarse.” Proverbios y cantares, I

7) Federico Garcia Lorca. ¡Todo el pensamiento humano emocional está metido en la obra de Lorca!”, exclama. “Las alamedas se van —recita— pero dejan su reflejo. Las alamedas se van, pero dejan el viento...”. Decía recién, Pedro Corrons, quien conoció personalmente al poeta.

Cancioncilla del primer deseo

En la mañana verde,

quería ser corazón.

Corazón.

Y en la tarde madura

quería ser ruiseñor.

Ruiseñor.

¡Alma,

ponte color naranja!

¡Alma,

ponte color de amor!

En la mañana viva,

yo quería ser yo.

Corazón.

Y en la tarde caída

quería ser mi voz.

Ruiseñor.