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Con el antiguo HeartMate II, siete de cada 100 pacientes presentaban trombos. Con el III ya no pasará lo mismo. Foto: Fundación Cardiovascular de Colombia.

Dos corazones artificiales implantados en Santander

Por: Angélica Blanco - Radio Nacional Bucaramanga

Vivir sin pulso y sin latidos sí es posible, esto con un corazón mecánico de tercera generación que se está implantando desde abril en la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV), ubicada en Bucaramanga.

Allí, hasta el momento, han sido dos los beneficiados con este dispositivo denominado HeartMate III, que hace la función de un corazón humano y reemplaza al HeartMate II, primera bomba artificial que se implantó en Santander en el 2014, con la cual Latinoamérica le abrió las puertas a esta tecnología y le devolvió la calidad de vida a siete colombianos y un extranjero.

Ambos HeartMate (el II y el III) fueron diseñados por un par de ingenieros de la NASA y hoy el tercer artefacto cabe en la palma de la mano de los médicos y especialistas de la FCV. Una de las novedades de este último, es que el paciente tiene menor probabilidad de presentar trombosis u otro mal funcionamiento, evitando así algún tipo de reemplazo.

Y pese a que está avaluado en aproximadamente 400 millones de pesos, en su fase inicial, los diminutos dispositivos que se han implantado en la región han sido financiados por el sistema de salud de pacientes que, en su ardua lucha (incluyendo tutelas) lo han logrado.

Hasta el momento dos pacientes, uno colombiano y otro venezolano, sobreviven con un corazón mecánico implantado en Bucaramanga, Santander. Foto: Fundación Cardiovascular de Colombia.

“Acá buscamos mejorar la salud de quienes tienen poca esperanza de tenerla, después de haber sido diagnosticados con insuficiencia cardiaca avanzada, enfermedad que hace que quienes la padecen tengan una probabilidad de vida hasta de un año”, explicó Leonardo Salazar Rojas, director del Programa de ECMO y Corazón Artificial de la FCV.

Cabe destacar que si se hace una radiografía de las principales causas u enfermedades que afectan a los santandereanos, los temas relacionados con patologías cardiovasculares “son los que están causando la muerte de la ciudadanía, esto en un 32 %, seguido del cáncer, pero también de accidentes y enfermedades transmisibles”, así lo afirmó Luis Alejandro Rivero Osorio, secretario de Salud departamental.

“Nuestro único objetivo es que con esta bomba de menor tamaño, más sofisticada, que funciona magnéticamente y a su vez reduce la aparición de trombos, que ponen en riesgo la salud de los pacientes que sufren del corazón, mejoraremos su supervivencia y el pronóstico de los mismos”, contó Antonio Figueredo Moreno,  cirujano cardiovascular y jefe de cirugía de la FCV.

Hasta el momento en el mundo se han implementado 1.000 HeartMate III, de los cuales dos han sido en Colombia. El primero se le implantó a un venezolano de 36 años que llegó a Bucaramanga en abril del 2017 y quien a pesar de haber recibido un sin número de tratamientos no se curó de la enfermedad que desde hace tres, no lo dejaba caminar, sentarse ni descansar, sin estar fatigado.

“A la fecha sigue en su proceso de recuperación y está a la espera de recibir los controles que va a requerir cada tres o seis meses”, contó Salazar Rojas, quien viaja este martes 20 de junio para entrenar a los dos cardiólogos de Venezuela que cuidan la salud del primer hombre que se operó en Latinoamerica con el HeartMate III.

El segundo paciente fue un cucuteño de 63 años, quien en mayo se sometió a esta cirugía “que tiene una duración de aproximadamente seis horas (cuando se practica por primera vez) y la cual le permitirá volver a realizar actividad física y elimina hasta en un 90 % esta patología en cualquier paciente”, concluyo el cirujano Figueredo Moreno.

Por ahora, quienes se aferran a la vida en este pequeño detalle, sin pulsos, ni latidos, deben llevar un estilo particular, el cual los aleja de forma permanente de piscinas, del mar o las tinas de baño, como también deben evitar entrar a equipos de resonancia magnética nuclear y tienen que alejarse de los objetos electrónicos. Esto último, si quieren que su corazón mecánico siga funcionando.

Escuche a continuación a Leonardo Salazar Rojas, director del Programa de ECMO y Corazón Artificial de la Fundación Cardiovascular de Colombia: