Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), tras un sismo es necesario verificar el estado de la vivienda antes de regresar y seguir las recomendaciones de las autoridades y entidades de respuesta. La entidad también recomienda permanecer atentos a posibles réplicas y no retornar a una edificación hasta contar con las indicaciones correspondientes.
En Bogotá, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) es la entidad encargada de esta evaluación. Su propósito es determinar si las edificaciones pueden continuar siendo habitadas o si es necesario restringir o prohibir su uso debido al peligro que puedan representar para sus habitantes. En otras ciudades del país, esta función la cumplen las oficinas municipales o distritales de gestión del riesgo, bajo la coordinación general de la UNGRD.
Señales para identificar la gravedad del daño
Una de las primeras señales que se deben observar son las grietas. No todas representan necesariamente un daño estructural, pero las grietas grandes, especialmente cuando están acompañadas de desprendimientos importantes de materiales, requieren especial atención.
También es importante observar columnas, vigas y otros elementos que hacen parte de la estructura. La Guía Técnica para la Inspección de Edificaciones Después de un Sismo, del IDIGER, contempla aspectos como la continuidad de columnas y vigas, la configuración estructural, las condiciones de la cimentación y los daños que puedan haberse presentado en diferentes componentes de la edificación.
Además de los elementos estructurales, pueden presentarse daños en componentes no estructurales, como muros divisorios, acabados, cielos rasos o elementos que puedan desprenderse. Aunque estos daños no necesariamente significan que la estructura esté comprometida, también pueden representar un riesgo para las personas y deben ser tenidos en cuenta durante la revisión.
También puedes leer: Estos son los puntos de acopio y recepción de ayudas en las principales ciudades de Colombia, tras el terremoto de este lunes
Otra señal de alerta son los cambios visibles en la posición o forma de elementos de la edificación, como inclinaciones, desplazamientos o deformaciones. Con base en estos criterios, las inspecciones técnicas clasifican la edificación en uno de cuatro niveles: habitable, uso restringido, no habitable o peligro de colapso. Esta clasificación —y no una impresión visual aislada— es la que determina si se puede permanecer en el inmueble, si se debe limitar su uso o si es necesario evacuarlo.
Dónde reportar los daños
Si se observan daños importantes, grietas grandes con desprendimientos, o existe inseguridad frente a las condiciones del inmueble, lo más prudente es permanecer afuera y solicitar asistencia a través de la Línea de Emergencias 123. Esta línea es el canal para activar una evaluación técnica de la edificación por parte del IDIGER (en Bogotá) o de la entidad de gestión del riesgo correspondiente en otras ciudades.
Según los resultados de la inspección pueden recomendarse medidas como restringir el acceso, evacuar parcial o totalmente la edificación, o intervenir los elementos que representen peligro. No es necesario ni recomendable esperar a tener certeza propia sobre la gravedad del daño antes de llamar: ante cualquier duda razonable, la línea 123 es el punto de entrada para que un profesional haga la evaluación.
¿A quién corresponde responder por los daños?
La responsabilidad sobre la reparación de los daños dependerá de las circunstancias de cada caso. Que una vivienda resulte afectada por un sismo no significa automáticamente que el Estado, una constructora o una aseguradora deba asumir los costos de reparación. Primero es necesario establecer qué tipo de daño ocurrió, cuál fue su causa y qué obligaciones, garantías o coberturas aplican.
El Estado, a través de las entidades de gestión del riesgo, tiene responsabilidades relacionadas con la atención de la emergencia, la evaluación del riesgo, la protección de la población y la coordinación de la respuesta. Esto no significa que deba asumir automáticamente la reparación de una propiedad privada afectada.
En el caso de las constructoras, la Ley 1796 de 2016 estableció disposiciones relacionadas con la seguridad de las edificaciones y la protección de los compradores de vivienda. Cuando existen posibles deficiencias constructivas, los propietarios pueden presentar los respectivos reclamos ante el constructor o enajenador y acudir a las autoridades competentes.
Por otra parte, las aseguradoras responden de acuerdo con las condiciones de cada póliza. Si una vivienda cuenta con un seguro que contempla cobertura frente a terremoto, es necesario revisar las coberturas, exclusiones, deducibles y demás condiciones antes de presentar una reclamación.
También te puede interesar: Conoce cómo reclamar el seguro de viviendas afectadas por el terremoto
La recomendación principal después de un sismo es actuar con precaución. Una grieta aislada no permite determinar por sí sola si un edificio está en riesgo ya que la seguridad de una estructura depende de múltiples factores que deben ser valorados técnicamente. Por eso, ante daños significativos o dudas sobre las condiciones del inmueble, evita ingresar y sigue las instrucciones de las autoridades.