La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) aseguró que el candidato presidencial Abelardo de la Espriella y miembros de su campaña han intensificado los señalamientos contra periodistas y medios de comunicación en respuesta a investigaciones relacionadas con su candidatura.
Según la organización, estas acciones representan una amenaza para el debate democrático y para el ejercicio libre del periodismo.
La advertencia se publicó faltando 4 días para la segunda vuelta presidencial y luego de la publicación de un artículo de un medio de comunicación nacional sobre el pago por 1.299 millones a una empresa fantasma.
La FLIP cuestionó las acusaciones contra Cambio
De acuerdo con la Fundación, Abelardo de la Espriella y su abogado, Germán Calderón España, afirmaron sin presentar pruebas que el medio Cambio difundió información falsa.
A nombre del movimiento Defensores de la Patria, que agrupa la campaña, enviaron una solicitud de rectificación en la que sostienen que la publicación forma parte de un supuesto intento por alterar el resultado electoral.
En ese documento también calificaron al periodista Daniel Coronell como un “periodista activista ideológico de izquierda” y anunciaron la posibilidad de acudir a instancias judiciales si el medio no respondía a la solicitud.
Posteriormente, Calderón España publicó un video en su cuenta de X en el que aseguró que periodistas del medio han atacado al candidato desde el inicio de la campaña.
Más adelante, escribió al director de Cambio, Federico Gómez Lara, afirmando que el medio sería “éticamente responsable indirectamente” de la comisión de algunos delitos.
La organización advierte sobre un patrón de estigmatización por parte de Abelardo de la Espriella
La FLIP también hizo referencia a declaraciones entregadas por De la Espriella en una entrevista con Caracol TV el 17 de junio, en las que manifestó que existen periodistas que hacen proselitismo político y afirmó que “a esos no les va a ir bien en mi gobierno”.
Para la organización, ese tipo de mensajes sugieren un trato diferenciado hacia periodistas dependiendo de las opiniones que el candidato tenga sobre su trabajo y resultan incompatibles con los principios democráticos.
La Fundación sostuvo que existe un patrón de ataques contra la prensa caracterizado por descalificaciones públicas, acusaciones sobre supuestas agendas políticas, cuestionamientos a la independencia periodística y acciones orientadas a desacreditar investigaciones de interés público relacionadas con la candidatura presidencial.
Asimismo, la FLIP recordó que, en reiteradas oportunidades, junto con otras organizaciones de la sociedad civil, ha pedido al candidato abstenerse de estigmatizar a periodistas y promover el respeto por la labor de vigilancia y crítica que ejercen los medios de comunicación.
La FLIP advierte sobre riesgos para el debate público y la democracia
Según la Fundación, presentar el trabajo periodístico como una acción coordinada para perjudicar una candidatura y atribuir motivaciones políticas sin pruebas a periodistas y medios contribuye a erosionar la confianza ciudadana en la prensa y afecta las condiciones necesarias para la deliberación democrática.
La organización enfatizó que, aunque los actores políticos tienen derecho a acudir a mecanismos legales para controvertir informaciones que consideren inexactas, esas herramientas no deben convertirse en mecanismos de intimidación o silenciamiento contra periodistas.
La FLIP también manifestó su preocupación por los ataques dirigidos contra organizaciones defensoras de la libertad de expresión, ya que consideró que estas acciones buscan debilitar la credibilidad de quienes documentan y acompañan a periodistas víctimas de agresiones.
La Fundación rechazó la divulgación de información sobre Daniel Coronell
En una actualización realizada el 18 de junio, la FLIP informó que una cuenta identificada como seguidora de la campaña de Abelardo de la Espriella publicó detalles sobre un desplazamiento que realizaría el periodista Daniel Coronell.
La organización señaló que esta práctica, conocida como doxxing, constituye una forma de violencia digital que puede derivar en amenazas, hostigamientos y otras agresiones, además de generar un efecto intimidatorio sobre el ejercicio del periodismo.
Por ello, la Fundación rechazó lo sucedido y solicitó a la Policía Nacional adoptar medidas de protección para el periodista. También pidió a la Unidad Nacional de Protección tener en cuenta estos hechos en el análisis de riesgo de Coronell.
Finalmente, instó al candidato presidencial a rechazar públicamente estas acciones, al considerar que los discursos de figuras políticas tienen un impacto significativo sobre sus seguidores y podrían incentivar actos de violencia o generar efectos de censura sobre la labor periodística.