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Archivos secretos del Vaticano revelan encubrimiento internacional de abusos sexuales durante décadas

Estos documentos evidencian órdenes de destruir pruebas, redes de ocultamiento y fallas sistemáticas que permitieron la continuidad de abusos sin sanción efectiva a la Iglesia Católica.
AFP
Diego Quijano

Una investigación conjunta de medios que revela cómo la Iglesia católica habría encubierto durante décadas casos de pederastia en distintos países debido a la desclasificación de archivos secretos del Vaticano.

Documentos desconocidos, algunos fechados desde la década de 1930, evidencian que existía una comunicación constante entre el Vaticano y las diócesis sobre estos casos, en la que la prioridad no era la protección de las víctimas, sino la preservación de la institución.

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Órdenes de destrucción y ocultamiento sistemático

Uno de los hallazgos más relevantes se remonta a 1938, cuando, ante el avance del régimen nazi en Austria, la Iglesia ordenó destruir expedientes de sacerdotes acusados de abuso para evitar que cayeran en manos externas.

La instrucción, según los documentos recopilados, fue eliminar pruebas consideradas sensibles.

La investigación muestra que durante décadas se consolidó un patrón internaiconal de actuación. El conocimiento de los abusos, el ocultamiento a las autoridades civiles, el traslado de los responsables y la aplicación de supuestas soluciones terapéuticas que no evitaron la reincidencia.

Además, se señala la posible existencia de archivos aún más reservados dentro del Vaticano, donde se almacenarían los casos más graves, lo que significaría un sistema de encubrimiento más amplio y estructurado.

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El caso Ratzinger y la continuidad de los abusos

Entre los documentos revelados está una carta de 1986 que vincula al entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger —posteriormente Benedicto XVI— con el caso del sacerdote Peter Hullermann.

Pese a tener conocimiento de las denuncias y condenas contra el religioso, se le permitió continuar en funciones.

Posteriormente, Hullermann agredió a 23 menores, en un caso que no fue plenamente esclarecido en investigaciones posteriores ni en auditorías internas.

Este episodio se suma a otros que evidencian cómo decisiones institucionales permitieron que agresores continuaran activos, y prolongaron el daño a las víctimas.

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Un patrón internacional sin respuesta institucional

La investigación, que abarca países como Portugal, Colombia, Italia, Estados Unidos y Australia, identifica un mismo esquema de actuación en diferentes contextos, lo que sugiere una práctica extendida dentro de la Iglesia.

A pesar de que el Vaticano reconoce oficialmente miles de casos desde comienzos del siglo XXI, los documentos revelados indican que el número real podría ser mucho mayor y que muchos casos permanecieron ocultos durante décadas.

El informe fue entregado al papa León XIV en 2025 y nuevamente en 2026, sin que hasta el momento haya una respuesta oficial.

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