Aunque el fenómeno de El Niño está oficialmente activo en Colombia, las lluvias continúan presentándose en varias regiones. El Ideam explica que este fenómeno climático no significa que deje de llover, sino que puede modificar la cantidad y distribución habitual de las precipitaciones durante varios meses.
El país atraviesa actualmente la segunda temporada de más lluvias del año, que comienza a finales de septiembre y alcanza sus mayores probabilidades de precipitación durante octubre y noviembre, principalmente en las regiones Andina y Caribe. Esta temporada coincide en 2026 con la presencia de El Niño.
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¿Por qué llueve durante el fenómeno de El Niño?
El Ideam señala que las precipitaciones propias de esta época continuarán presentándose, pese a la consolidación de El Niño. Por esta razón, pueden ocurrir jornadas con aguaceros y lluvias fuertes aun cuando el balance de varias semanas o meses termine mostrando menos precipitaciones de las habituales.
De hecho, el instituto mantiene activos sus pronósticos meteorológicos diarios. El 13 de octubre emitió un comunicado especial por una semana con alta nubosidad y lluvias fuertes en sectores del norte, centro y occidente del país, varios días después de la declaratoria oficial de El Niño.
¿Habrá menos lluvias en Colombia por El Niño?
Sí, pero esto se refiere principalmente a los acumulados de precipitación. Según el Ideam, durante esta temporada se espera que en gran parte del país las lluvias acumuladas estén por debajo de los valores habituales para esta época.
El fenómeno de El Niño fue declarado oficialmente el 8 de octubre de 2026, luego de que se cumplieran los criterios técnicos relacionados con el calentamiento del océano Pacífico y las condiciones atmosféricas asociadas. El Ideam estima una probabilidad del 83 % de que mantenga una intensidad fuerte a muy fuerte hasta marzo de 2027.
¿Pueden presentarse emergencias por lluvias durante El Niño?
Sí. El propio Ideam advierte que las autoridades y comunidades deben prepararse tanto para condiciones secas como para emergencias relacionadas con las lluvias propias de la climatología de cada región.
La presencia de El Niño, por lo tanto, no contradice los aguaceros registrados durante octubre: el país atraviesa simultáneamente su temporada de lluvias, aunque el balance general pueda terminar con precipitaciones inferiores a lo normal.