Las autoridades descartaron la presencia de explosivos en un taxi y una bolsa en la la calle 170 con carrera 58 y en el barrio Álamos Norte, respectivamente.
Las aves conviven en el manglar junto a latas vacías, botellas de plástico, restos de neumáticos y suelas de calzado, que han llegado al bosque arrastrados por la marea.