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Asamblea de Santander aprobó liquidación de Ferticol

Esta decisión deja sin empleo a 300 personas, entre trabajadores y pensionados.
Foto: Ferticol
Carlos Buitrago

A falta de un tercer debate, los diputados en Santander dieron vía libre a la liquidación de Fertilizantes Colombianos - Ferticol S.A. en Barrancabermeja, la segunda empresa estatal más grande e importante del departamento, dejando así a 300 personas desempleadas.

Después de tres intentos, el gobernador de Santander, Mauricio Aguilar presentó por cuarta vez un proyecto de ordenanza ante la Asamblea para recibir las facultades que le permitan liquidar Ferticol, la empresa de fertilizantes más importante de la región y la única que producía abonos nitrogenados en Colombia.

Pese a las voces que se oponían, esta decisión deja sin empleo a 300 personas, entre trabajadores y pensionados, que seguían laborando ad honorem, pues les debían sus sueldos desde hace más de cuatro años. A falta de un tercer debate, que es de rigor, siete diputados dieron el visto bueno para que comience cuanto antes este proceso.

Luis Felipe Mejía, trabajador de esta empresa entre los años 1970 y 1994, hoy es uno de los casi 50 pensionados de esta compañía que desde hace cuatro años no reciben sus pagos correspondientes. Mejía, que conoció de cerca el manejo operativo, aseguró que Ferticol nunca fue rentable, pues ni el sector privado, ni el público, invirtieron en la modernización de su estructura operativa. Según el exempleado, más que ganancias, Ferticol estaba produciendo pérdidas diarias.

“Es una planta que es de tecnología de 1950 y es más bien de tipo experimental, donde una planta de urea tiene una capacidad de producción de 50 toneladas y de 60 toneladas de amoniaco diarias. No daba mucho margen en su subsidio”.

En abril de 2019, la junta de creadores ya había aprobado su liquidación. De igual manera, un juez del Tribunal Administrativo de Santander también había fallado a favor de la disolución de la fertilizadora. Sin embargo, hacía falta la aprobación, mediante ordenanza, de la asamblea del departamento.

En una sesión descentralizada que se hizo el pasado 9 de julio en Barrancabermeja sobre la liquidación de Ferticol, la diputada Anabel Tarazona advertía que la principal razón para aprobar esta decisión tenía que ver con “garantizar a los empleados y pensionados sus acreencias laborales”. Por su parte, el corporado Leonidas Gómez, quien votó negativo al proyecto, creía que Ferticol “tenía todo para seguir funcionando, pues los productos se pagaban antes de ser entregados”.

Juan Carlos Sierra, gerente de Ferticol, había explicado de manera previa que recuperar la empresa podría costar 100 millones de dólares, debido a todas las acreencias que tenía. Según indicó, las demandas en contra eran superiores a los activos. De hecho, “por cada mes que pasaba sin que la empresa estuviera activa, se generaban cerca de mil millones de pesos en gastos”.

Incluso, hace cinco años Ferticol debió vender cinco predios avaluados en 70 mil millones de pesos, pero según lo dio a conocer Sierra en su momento, de los 70 mil millones que se tenía proyectado recaudar, la compañía solo recibió cerca de 28 mil millones de pesos.

De tal manera, aquella empresa que se erigía en 1966 como el futuro para el agro santandereano y colombiano, 55 años después empieza a ver su epílogo. Aunque en el barrio Las Granjas, zona industrial de Barrancabermeja, aún queda el caparazón de lo que fue Fertilizantes de Colombia, hasta los vándalos de a pie han aprovechado para desvalijar la compañía. De vez en cuando se reporta por noticias, que personas entran sin permiso a robarse una que otra lata de acero que sirve como repuesto para otra industria.

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