La indignación, el asombro y la exigencia de justicia frente a hechos de extrema violencia como los que destapa el reciente hallazgo del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco debe llevar a atender con urgencia el grave problema de la desaparición de personas.
Los miembros de la corporación Reencuentros están organizados como estaba estructurada la antigua guerrilla: por bloques. Esto permite que los buscadores estén en las zonas en las que tuvieron presencia.
La obtención de respuestas y la posibilidad de un entierro digno pueden aliviar el sufrimiento psicológico y facilitar la recuperación emocional de familiares y allegados.
Sus familiares los buscaban desde 1988, cuando en La Julia, un corregimiento del municipio de Uribe, se desarrolló una operación militar que desembocó en su desaparición.
En los municipios del Bajo Putumayo se registra el mayor número de personas dadas por desaparecidas en medio de un conflicto armado que se prolongó por más de cuarenta años.
La ley contempla la creación de un sistema multicanal que acelere la localización de niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas, mediante un enfoque diferencial y basado en género.