Los bombardeos golpearon zonas residenciales y áreas cercanas a un hospital en la ciudad de Tiro, donde murieron siete personas y resultaron heridos varios civiles, incluidos dos niños.
Bombardeos dejan decenas de menores asesinados y heridos mientras el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia advierte una grave crisis humanitaria en medio de fallidos intentos de alto al fuego.
Este martes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que el ejército entrará al sur del Líbano, tomando el control del territorio hasta el río Litani, a unos 30 km de la frontera.
La intensificación de la guerra en Oriente Medio vuelve a encender las alarmas internacionales por el riesgo para la población civil y por sus efectos en el mercado global de la energía.