Este fotorreportaje es apenas un vistazo (a medias) de la ruina que hoy pesa (ya como amenaza, ya como hecho irreversible) sobre muchas de las casas coloniales de Abejorral.
Uno va a la ‘Tierra de los Córdovas’: a recordar lo elemental de la vida y a contemplar la belleza simple que se esconde detrás del colorido milagro de la cotidianidad.