¿Cuántas abejas distintas hay detrás de un aguacate, una mora o un bosque colombiano? La respuesta empieza a cambiar. Un inventario publicado el 1 de octubre de 2026 en la revista PeerJ, con participación del Instituto Humboldt, confirmó 738 especies de abejas en Colombia. El hallazgo permite mirar con otros ojos a estos insectos: su diversidad también importa para nuestros alimentos y para las economías rurales.
¿Cuántas especies de abejas hay en Colombia y qué descubrieron?
Los listados anteriores hablaban de entre 466 y 604 especies. El nuevo estudio identificó 246 registros que no figuraban en el país y descartó otros 109 por falta de evidencias suficientes. Eso no significa que hayan nacido nuevas especies ni que todas sean desconocidas para la ciencia: ahora existe un inventario mejor documentado, construido con ejemplares de colecciones y registros revisados.
Hay otra sorpresa: los investigadores calculan que Colombia podría albergar unas 1.035 especies. Cerca de 300 todavía faltarían por describir o registrar. Esa es una estimación, no una cifra confirmada.
¿Por qué las abejas son importantes para nuestra alimentación?
Pensemos en lo que compramos en una plaza de mercado. Las abejas transportan polen entre flores y favorecen la formación de frutos y semillas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - FAO, señala que alrededor del 75 % de los tipos de cultivos alimentarios del mundo depende, al menos parcialmente, de polinizadores. No significa que produzcan tres cuartas partes de nuestra comida.
¿Qué representan para agricultores y apicultores?
En Colombia, Agrosavia ha estudiado la polinización en cultivos de aguacate, fresa, mora, naranja y mango, donde puede contribuir a la cantidad y calidad de los frutos. Esto tiene importancia económica para los productores, aunque sus resultados dependen del cultivo y de las condiciones de manejo.
¿Todas las abejas sirven para producir miel?
No. La apicultura aprovecha principalmente la abeja Apis mellifera para obtener miel, cera y otros productos. La meliponicultura trabaja con algunas abejas nativas sin aguijón. En Putumayo, el Humboldt destaca el uso comunitario de al menos 35 especies nativas. En Cúcuta, familias apicultoras generan ingresos con miel.
¿Y las abejas silvestres?
Muchas viven solas y no se crían en colmenas comerciales. Su aporte está en polinizar plantas y ayudar a sostener los bosques. Protegerlas también ayuda a conservar los lugares donde crecen y se reproducen.
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¿Cuáles son las abejas que únicamente existen en Colombia?
El inventario identificó 140 especies endémicas, es decir, cuya distribución conocida se limita al país. Dos ejemplos son Melipona nigrescens, propia de los Andes, y Geotrigona kaba, visitante de flores de café. Son cerca del 19 % de las especies registradas: una responsabilidad especial para su conservación.
¿Qué falta por investigar sobre las abejas colombianas?
Según el Humboldt, buena parte de los registros procede de apenas el 8 % del territorio. Zonas como La Guajira y Arauca todavía requieren más estudios. Saber cuáles viven allí orientaría su protección. Faltan seguimientos para conocer si sus poblaciones disminuyen. El inventario abre esa tarea y recuerda que cuidar las abejas también es cuidar cultivos, ingresos y ecosistemas.