Tras el fuerte movimiento sísmico de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en el occidente del país, las labores de atención, búsqueda, rescate y recuperación continúan en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y demás sectores afectados a través de un trabajo articulado entre diferentes entidades y organismos de orden local, regional y nacional que atienden la situación.
La Defensa Civil Colombiana mantiene equipos especializados en las zonas más afectadas
La entidad informó que desplegó 300 integrantes en terreno, entre 26 funcionarios y 274 voluntarios, para apoyar las labores de búsqueda y rescate, atención pre hospitalaria y evaluación de daños en infraestructura.
Como parte de esta operación fueron activados seis equipos de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR), cuatro binomios caninos especializados en localización de personas y dos Unidades de Respuesta Rápida para la Atención de Siniestros y Alojamiento (URRASAS).
La distribución de estas capacidades responde a las necesidades de cada territorio. En Risaralda trabajan dos equipos USAR, dos unidades URRASAS y un binomio canino; en Chocó hay un equipo USAR y un binomio canino; Caldas cuenta con un equipo USAR, mientras que en Valle del Cauca fueron desplegados dos equipos USAR y dos binomios caninos. En Quindío, el personal de la Defensa Civil desarrolla labores de monitoreo, atención primaria y alistamiento.
La atención también incluye el componente psicosocial. De acuerdo con la entidad, se han gestionado 235 solicitudes de atención psicológica mediante un convenio con la Asociación Mundial de Psicología en Emergencias, con el apoyo de 18 voluntarios de los Grupos de Atención Psicosocial.
El Ejército Nacional mantiene el despliegue en las zonas afectadas
Las Fuerzas Militares también mantienen desplegados a sus hombres y mujeres en los departamentos afectados, con énfasis en las labores de búsqueda, rescate, seguridad y acompañamiento a las comunidades. Las tropas se encuentran apoyando a los organismos de socorro y a las autoridades locales en los puntos donde se requiere mayor capacidad operativa.
En Pereira, una de las ciudades afectadas por el movimiento telúrico, los soldados del Batallón de Artillería de Campaña N.° 8 San Mateo se movilizaron desde los primeros momentos de la emergencia.
Tras verificar las condiciones de seguridad de la unidad y de su personal, las tropas se desplazaron hacia los sectores afectados para apoyar las labores de búsqueda y rescate, atender a la población y contribuir a garantizar la seguridad de las personas y sus bienes.
El Ejército señaló que las operaciones se mantienen coordinadas con las autoridades civiles y los organismos de socorro, mientras continúan llegando capacidades especializadas para fortalecer las labores en las zonas donde más se necesitan.
Entre las capacidades desplegadas por el Ejército Nacional están seis binomios caninos pertenecientes a la Brigada de Atención y Prevención de Desastres del Comando de Ingenieros. Urko, Nala2, Polo4, Perla4, Júpiter y Urbi trabajan junto a sus guías en las labores de búsqueda. Cuatro de ellos están especializados en búsqueda y rescate, mientras que Júpiter y Urbi cuentan con entrenamiento en rastro específico.
Más allá de su entrenamiento, cada binomio funciona a partir de una relación estrecha entre el perro y su guía. La coordinación entre ambos permite interpretar señales y movimientos en terrenos donde la búsqueda puede resultar especialmente compleja. En medio de los escombros, su trabajo se suma al de los soldados, organismos de socorro y equipos especializados que continúan buscando posibles sobrevivientes.
Las ayudas humanitarias comienzan a llegar a lo territorios
La respuesta también se concentra en atender las necesidades de las familias que resultaron afectadas por el sismo. Durante la madrugada de este miércoles llegaron a Cali 30 toneladas de ayudas humanitarias, gestionadas mediante un trabajo articulado entre la Fundación Juntos Podemos Más, el Ejército Nacional y Avianca.
El Ejército acompañó el traslado de las ayudas hasta los puntos de acopio establecidos en la ciudad, donde se adelanta su organización para continuar con el proceso de distribución entre las familias damnificadas.
A esta operación se suma el traslado de ayudas hacia Chocó, mediante un trabajo conjunto entre la División de Aviación de Asalto Aéreo y el Comando de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo del Ejército Nacional. En los departamentos de Risaralda y Caldas también se adelantan labores en centro de acopio autorizados, para lograr atender a toda la población afectada por el sismo.
También puedes leer: Cruz Roja Colombiana, Colombia te busca y otras formas para la búsqueda de personas desaparecidas tras el terremoto
Mientras avanzan estas operaciones, ingenieros militares, unidades de Acción Integral y tropas de la Tercera División continúan en terreno junto a las autoridades y organismos de socorro.
Un país que continúa buscando y atendiendo a los afectados
De acuerdo con el balance más reciente, aproximadamente 241 personas han fallecido, más de 3.770 resultaron heridas y cerca de 330 personas han sido rescatadas. El impacto también se refleja en las condiciones de vivienda: más de 11.300 viviendas quedaron destruidas y otras 53.536 presentan algún tipo de afectación, cerca de 24.300 familias han resultado damnificadas por la emergencia. Además, se reportan 104 edificios colapsados.
La infraestructura y los servicios de las comunidades también han sufrido las consecuencias del sismo. Hasta el momento se registran 125 vías afectadas, más de 1.800 centros educativos averiados y 631 centros comunitarios con afectaciones, 179 centros de salud presentan fallas estructurales al igual que 44 acueductos y 5 aeropuertos.
Estos datos permiten dimensionar la magnitud de una emergencia que continúa siendo atendida por los organismos de socorro y la Fuerza Pública en las zonas más golpeadas. La prioridad sigue siendo la misma desde las primeras horas de la emergencia: salvar vidas, atender a quienes lo necesitan y acompañar a las familias que hoy enfrentan las consecuencias del sismo.