Pasar al contenido principal
CERRAR

El arte de fabricar guayos de fútbol

Nos adentramos en una fábrica de calzado para futbolistas en Bogotá para conocer cómo se confecciona este elemento fundamental en la indumentaria de los deportistas.
Guayos de fútbol
Deportes
Imagen de referencia. Pixabay
Yaneth Jiménez Mayorga

Desde su primera aparición, por allá en 1525, cuando el rey Enrique VIII de Inglaterra le pidió a su zapatero real, Cornelius Johnson, que le elaborara un par de zapatos para practicar el fútbol, su deporte favorito, estos accesorios esenciales para el desempeño de los futbolistas ha evolucionado desde sus materiales, procesos y diseños. 

No obstante, algunas de las características que poseían esas primeras botas ideadas por el creativo Cornelius, fabricadas en cuero grueso, con puntas en las suelas con el objetivo de proteger los pies del monarca inglés y dar mejor agarre de los zapatos al césped, así como los desarrollos hechos por los hermanos Adolf y Rudolf Dassler, fundadores y propietarios de Gebrüder Dassler Schuhfabrik, la fábrica de calzado deportivo que posteriormente se llamaría Adidas, se mantienen hasta hoy. 

Primeros guayos Adidas

La curiosidad sobre esos avances y sobre cómo se fabrican actualmente los guayos de fútbol nos llevó hasta AS el botín de oro, la fábrica de calzado deportivo ubicada en el barrio Veraguas en Bogotá, que desde hace 60 años se dedica a la elaboración de guayos y zapatillas para la práctica de diversas modalidades del fútbol. 

Mauricio Becerra, gerente de la compañía nos explicó acerca de los materiales, la maquinaria y los procesos que llevan a cabo en su confección.  

Un zapato para fútbol, contó Becerra, “tiene varios componentes desde el punto de vista de la materia prima: uno, es el cuero como tal o el material sintético, depende del material de la capellada; la suela que es de caucho; la plantilla, que justamente estamos en un cambio interesante, fabricando una mucho más agradable para el usuario; el forro, que lo hacemos con una tela llamada supermalla, como es conocida a nivel nacional e internacional, que nos permite ofrecer colores bonitos para combinar; cordones en licrón algodón, y una espuma con la que se le da cierto acolchamiento al zapato”. 

Capellada guayos AS

También te puede interesar: El balón de cuero: un arte hecho a mano por mujeres campesinas en Monguí, Boyacá

Equipos y maquinaria 

La maquinaria que utiliza Guayos As incluye máquinas de coser, que como su nombre lo indica sirven para coser el zapato, máquinas planas de dos agujas que se utilizan para el proceso de guarnición; las desbastadoras que sirven para pulir el cuero, cuando este es muy grueso; las pulidoras, que sirven quitar esas partes sucias del cuero o el caucho de la suela  y para que los pegantes funcionen bien. 

“Tenemos una troqueladora que es con la que se cortan todas y cada una de las partes del guayo; un calentador y prensadora que permiten que los pegantes se activen y se reafirme el pegue. Actualmente, también tenemos una máquina para fabricar suelas- pues nosotros mismos estamos elaborando nuestras suelas-, en la que utilizamos un molde a cierta presión e intensidad de calor para que la suela quede grabada y luego pueda ser adherida al zapato”, explicó Becerra. 

Como parte de su proceso de evolución, la fábrica ha empezado a modernizar su producción. Antiguamente, nos contó Becerra, “usábamos una montadora italiana, de hace más de 50 años, ahora estamos usando strober, una máquina que hace que el proceso de elaboración sea mucho más rápido, al tiempo que hace que el zapato sea más liviano, más cómodo, y mantenga la calidad”.  

Lee también: El mantenimiento de la cancha de fútbol, una labor silenciosa pero fundamental

Paso a paso

Luego de tener organizada la materia prima, un operario selecciona, según el modelo, los troqueles de cada una de las partes de los diferentes modelos de guayos, los lleva a la troqueladora donde se corta cada una de las piezas. La capellada, que es la parte superior del zapato, se pega con el forro para que el zapato quede más suave. 

Una vez realizado este paso, la pieza unida pasa al proceso de guarnición, que consiste en coser las partes que conforman la capellada completa, de ahí se pasa a una mesa donde se le colocan los ojaletes y los cordones. 

Proceso guarnición guayos de fútbol

Posteriormente, el zapato pasa al proceso de montaje, donde se coloca la capellada sobre una horma y en la montadora se ajusta para darle consistencia. Un proceso que en Guayos As ha empezado a migrar, como se dijo anteriormente, al proceso de strober, donde la plantilla se une al corte (o capellada) para que quede una sola pieza, que se pone en la horma y luego se pega a la suela, proceso que ayuda, además a minimizar sobrantes y desperdicios del cuero. 

“Aquí fabricamos en serie, en promedio 100-150 pares de guayos diarios principalmente en cuero, sin embargo, si el cliente quiere unos zapatos especiales nos los puede solicitar y nosotros los elaboramos. Actualmente, la gente pide guayos con más colores y diseños, para los cuales utilizamos material sintético”, comentó Becerra.  

Por último, pasa al área de terminado, que según nos explicó Pilar Sepúlveda- socia de la fábrica, e hija de Alfonso Sepúlveda, fundador de la fábrica- consiste en limpiar nuevamente el zapato, revisarlo, empacarlo y distribuirlo a los almacenes para que de allí pase a los pies de esos apasionados por el fútbol… como el Rey Enrique VIII.  

Artículos Player
00:00:00
Al aire
100%
En
+Colombia
Exploremos