El exboxeador recordó que nadie creía en él, sin embargo, sus puños hablaron lo representaron, dándole al país la tercera presea de bronce de la historia en unos Juegos olímpica Olímpicos.
"Son muchas emociones. Volver tras esa caída significa mucho para mí. Todo lo que he pasado estos últimos meses...", dijo en la meta con lágrimas en los ojos.