El Día Mundial de los Lagos, celebrado cada 27 de agosto, es la fecha propicia para aumentar la conciencia sobre el cuidado del agua dulce del planeta, fundamental para la conservación de la vida. En algunos de ellos se albergan especies endémicas, es decir, que sólo existen dentro de su ecosistema, y no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.
Si bien hay lagos de agua salada, como el Gran Lago Salado de Utah (Estados Unidos), el Salar de Uyuni (Bolivia), el Estanque Gaet’ale (Etiopía) y el Lago Retba (Senegal), la gran mayoría de estos cuerpos de agua son de agua dulce.
Los lagos son importantes por su función en la regulación del clima y los recursos que aportan a las comunidades locales
Los lagos suelen ser el eje central de los ecosistemas en los que están ubicados, ya que suministran el recurso vital del agua para que puedan vivir la fauna y la flora a su alrededor.
La acumulación de agua permite que las temperaturas se regularicen, por un proceso que se llama “inercia térmica”, que consiste en que el agua acumulada o estancada mantiene su temperatura, lo que hace que se caliente despacio cuando recibe los rayos solares, incidiendo en ambientes más frescos.
Por otro lado, el calor del sol produce la evaporación del agua, lo que permite que esta entre en contacto con el aire en el ecosistema, haciendo que tenga un poco menos de temperatura que cuando no existe agua alrededor.
En la interacción con los demás recursos del ecosistema, los lagos, junto con su entorno, permiten los ciclos reproductivos de peces, aves y plantas, además de que son fuente de agua, directamente, para las comunidades locales.
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¿Por qué es importante conmemorar el Día Mundial de los Lagos y trabajar por su conservación?
El agua del planeta está en riesgo, debido a múltiples factores contaminantes y al proceso de cambio climático, que hace contribuye al deshielo de masas de agua congelada en los polos y cumbres del mundo, además del secamiento de otras fuentes de agua.
El secamiento (conocido como el proceso de desecación, según su nombre técnico), y la disminución del nivel de agua contenida, son riesgos particularmente importantes en el caso de los lagos, ya que estos son masas de agua acumulada o estancada en un foso, depresión o hundimiento del terreno, que se formó en eras antiguas, por los movimientos geológicos de la tierra.
En el fondo, quedaron estructuras rocosas que impiden que el agua fluya hacia otros lugares, o que penetre totalmente, al interior de la tierra, por lo cual, cada lago, depende de su propia acumulación de agua y de las lluvias, para permanecer con un nivel suficiente de líquido.
Algunos lagos están interconectados hídricamente con fuentes subterráneas, o con aguas corrientes, pero en general, se caracterizan por mantener un volumen de agua relativamente estable e independiente de otros caudales.
Historia del Día Mundial de los Lagos
La Organización de las Naciones Unidas, ONU, instauró esta fecha conmemorativa mediante la Resolución A/RES/79/142 de 2024, eligiendo el día 27 de agosto porque en esta, pero en 1984, se dio apertura a la conferencia internacional sobre lagos, celebrada en Shiga (Japón), que fue un evento de importancia histórica sobre este tema.
La decisión se presentó como una respuesta ante la mayor consciencia sobre el alarmante deterioro de los lagos alrededor del mundo, por lo que se encontró necesario concertar acciones globales para su recuperación y conservación.
El organismo delegado para liderar la conmemoración y coordinar acciones afirmativas para su protección es el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA.
La fragilidad de estos ecosistemas se encuentra con la contaminación, la deforestación, y el uso intensivo o sobre explotación de los recursos que comprende, en particular, el agua, e incluso, por la presencia de especies invasoras, especialmente, cuando a su alrededor se han amplificado las actividades humanas.
Los cuerpos de agua que conforman los lagos, representan el 87% del agua dulce del planeta, según información de la ONU, por lo que se comprende que son depósitos naturales que facilitan el recurso vital para el consumo humano y animal, para la pesca y para el riego.
Bosques, océanos y glaciares son ecosistemas que han preocupado tradicionalmente a la opinión pública, pues la información y la sensibilización sobre estos ha tenido mayor difusión. Por tanto, frente a otros ecosistemas estratégicos como los lagos, los organismos multilaterales, en especial, la ONU, adelantan esfuerzos para mostrar la situación que atraviesan y lograr que más personas apoyen las iniciativas de recuperación y conservación.
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Lagos en el mundo y en Colombia
Por fortuna, el mundo y el país cuentan con una importante cantidad de lagos y lagunas, algunas de las cuales han sido profundizadas e incluso creadas por la acción humana. Por esto, a continuación, solo se mencionan algunos de los más conocidos.
El Lago Titicaca, ubicado en la frontera entre Perú y Bolivia, está ubicado a 3812 metros de altura y tiene 8300 kilómetros cuadrados. Es uno de los lagos más importantes de América Latina y además, ha jugado un rol determinante en el desarrollo cultural de los pueblos andinos a su alrededor. En Centroamérica, el lago más grande es el Lago de Nicaragua, que tiene la particularidad de tener una especie de tiburones adaptados al agua dulce.
En Asia, se destaca el Mar de Aral, llamado así por su gran tamaño, pero es un lago, que ha sufrido efectos devastadores por efecto de su sobreexplotación para fines de agricultura. En África se destaca el Lago Victoria, que da nacimiento a su río principal, el Nilo. En Norteamérica se encuentra la Región de los Grandes Lagos, albergando cinco destacadas masas de agua: Superior, Michigan, Ontario, Erie y Hurón.
En Colombia, país privilegiado por su riqueza natural y biodiversidad, hay lagos muy importantes, que cumplen funciones clave en la calidad ambiental de las regiones, y que son destino de múltiples visitantes, por su reconocida belleza paisajística.
La Laguna de Guatavita, el Embalse de Tominé, el Embalse del Sisga y la Represa de Guatapé, son ecosistemas intervenidos por los humanos, sin embargo, conservar su enorme potencial ambiental y su majestuosidad natural. También son ampliamente reconocidas la Laguna de La Cocha (Nariño), Lago Calima (Valle del Cauca), así como el Lago Sochagota y las Lagunas de Iguaque y de Tota (estos últimos, en Boyacá).