TransMilenio por la Séptima arranca con polémica y rechazo de algunos ciudadanos
El inicio de las obras del corredor de TransMilenio por la carrera Séptima en Bogotá, que dieron inicio el 30 de marzo de 2026, ha generado un fuerte debate entre autoridades distritales y ciudadanos que se oponen al proyecto.
Mientras el Distrito defiende la iniciativa como una solución para mejorar la movilidad y el transporte público en el norte de la capital, varios residentes y colectivos ciudadanos han manifestado su inconformidad mediante plantones y protestas en el sector donde comenzarán los trabajos.
La intervención arrancó en el tramo comprendido entre las calles 119 y 121 en sentido norte-sur, como parte de la primera fase del proyecto que contempla actividades de prospección arqueológica, requisito previo antes de iniciar excavaciones y la construcción del carril exclusivo para buses.
¿Qué contempla el proyecto de TransMilenio por la Séptima?
El corredor de TransMilenio por la carrera Séptima se proyecta entre la calle 99 y la calle 200, con una extensión aproximada de 11,56 kilómetros y una inversión superior a 1,85 billones de pesos.
La obra contempla la construcción de 14 estaciones, carriles exclusivos para buses y un patio portal con capacidad para más de 150 buses eléctricos, además de infraestructura urbana complementaria.
Entre las intervenciones previstas también se incluyen ciclorrutas, ampliación del espacio público, siembra de miles de árboles y sistemas de drenaje sostenible, con el objetivo de mejorar las condiciones ambientales y urbanísticas del corredor vial.
Según las proyecciones del Distrito, el sistema podría beneficiar a cerca de 133.000 pasajeros diarios, además de contribuir a reducir la congestión vehicular y mejorar la seguridad vial en uno de los ejes más transitados de la ciudad.
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¿Por qué algunos ciudadanos se oponen al proyecto?
A pesar de los beneficios planteados por la administración distrital, el inicio de las obras ha despertado inconformidad entre habitantes y colectivos ciudadanos, quienes realizaron plantones en la zona donde comenzarán las intervenciones.
Entre los principales cuestionamientos se encuentra el impacto ambiental, especialmente por la posible tala de árboles en el corredor de la Séptima, así como dudas sobre los estudios y diseños de detalle del proyecto.
Los manifestantes también han planteado que el corredor podría replantearse para priorizar otras alternativas de transporte, como el metro, en lugar de la ampliación del sistema de buses.
Durante las protestas, algunos participantes solicitaron la instalación de una mesa de trabajo con la Alcaldía de Bogotá para revisar el alcance de la obra y discutir posibles ajustes.
¿Qué respondió el alcalde Carlos Fernando Galán?
Frente a las críticas, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, aseguró que el proyecto no puede reemplazarse por una línea de metro, debido a que ya existe un contrato firmado para su ejecución.
El mandatario explicó que, aunque el contrato permite realizar algunos ajustes técnicos, no es viable modificar la naturaleza del proyecto ni reemplazarlo completamente por otra infraestructura de transporte.
No obstante, Galán señaló que la administración distrital está dispuesta a avanzar en espacios de diálogo con la ciudadanía para evaluar soluciones integrales para la movilidad del corredor.
“Vamos a avanzar para que a principios del año entrante podamos lograr un nuevo proceso para una solución para la carrera Séptima que sea integral”, afirmó el alcalde.
Mientras tanto, las obras continúan programadas para iniciar con las primeras actividades técnicas en el norte de la ciudad, en medio de un debate que sigue marcando la agenda de movilidad y planeación urbana en Bogotá.