De acuerdo con el Ideam, las condiciones de el Fenómeno de El Niño continúan fortaleciéndose. La entidad estima una probabilidad superior al 90 % de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. Además, elevó al 75 % la probabilidad de que este evento se encuentre entre los más intensos de los últimos 76 años, tomando como referencia los registros desde 1950.
Aunque los efectos pueden variar entre territorios, el aumento de las temperaturas y la disminución de las lluvias podrían incrementar la presión sobre los ecosistemas, las fuentes de agua y las especies de fauna y flora.
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¿Cómo podría afectar el Fenómeno de El Niño a la región Andina?
La región Andina concentra importantes ecosistemas de alta montaña, entre ellos páramos y bosques andinos, fundamentales para la regulación y el abastecimiento de agua.
Un escenario de menor precipitación podría reducir la disponibilidad de agua y la recarga de fuentes hídricas en ecosistemas estratégicos como los páramos de Chingaza, Sumapaz y Santurbán. El aumento de la temperatura y el déficit de humedad también podrían generar estrés sobre la vegetación y afectar la capacidad de estos ecosistemas para almacenar y regular el agua.
La fauna asociada a estos ambientes también podría verse afectada por la transformación o reducción de sus hábitats y por una menor disponibilidad de agua y alimento.
Fenómeno de El Niño en la Amazonía: sequía, incendios y pérdida de cobertura vegetal
En la Amazonía, uno de los principales riesgos asociados a un escenario de altas temperaturas y menor disponibilidad de agua es el aumento del estrés hídrico de los ecosistemas.
La combinación de sequía, altas temperaturas e incendios forestales puede afectar la cobertura vegetal y los hábitats de numerosas especies. Además, la pérdida de bosque también puede alterar la disponibilidad de alimento y refugio para la fauna silvestre.
Fenómeno de El Niño en la región Caribe: menor disponibilidad de agua y presión sobre los ecosistemas
La región Caribe podría enfrentar una mayor presión sobre sus fuentes hídricas debido a la reducción de las precipitaciones y al aumento de las temperaturas.
En ecosistemas como la Ciénaga Grande de Santa Marta, una disminución en los aportes de agua dulce puede modificar las condiciones ambientales y aumentar la presión sobre los manglares y las especies que dependen de este ecosistema.
La reducción de los caudales de los ríos que desembocan en estos sistemas también puede alterar el equilibrio entre agua dulce y salada, con posibles consecuencias para peces, crustáceos, aves y otras especies.
Fenómeno de El Niño en la Orinoquía: afectación de esteros, morichales y sabanas
La Orinoquía cuenta con ecosistemas que dependen de los ciclos naturales de inundación y sequía. Un Fenómeno de El Niño intenso podría alterar estos ciclos y reducir la disponibilidad de agua en diferentes sectores de la región.
La disminución de los niveles de agua puede afectar esteros, morichales, lagunas y otros humedales de sabana, ecosistemas que funcionan como fuentes de agua y refugio para numerosas especies.
Una mayor duración de los periodos secos también podría incrementar el riesgo de incendios de cobertura vegetal y generar condiciones de estrés hídrico para la fauna, especialmente en zonas donde disminuyan las fuentes naturales de agua.
Fenómeno de El Niño en la región Pacífica: cambios en las lluvias y presión sobre los ecosistemas marinos
El Pacífico colombiano se caracteriza por sus elevados niveles de precipitación. De acuerdo con el Ideam, esta es la región con mayores acumulados de lluvia del país y algunos sectores de Chocó y Cauca superan los 10.000 milímetros anuales.
Por esta razón, una reducción significativa de las lluvias podría modificar las condiciones de algunos ecosistemas terrestres y acuáticos de la región.
En el ámbito marino, las variaciones de temperatura del océano asociadas al Fenómeno de El Niño pueden modificar la distribución y disponibilidad de determinadas especies. Estos cambios pueden afectar las cadenas alimentarias y generar impactos sobre actividades como la pesca.