El popular dicho de muchos hogares colombianos que hace referencia a disponer de gran cantidad de alimentos en la mesa pierde validez frente a los retos que tiene el desperdicio de alimentos en el mundo.
Según cifras del Ideam, desde 2015 anualmente el país pierde, en promedio, cerca de 170 mil hectáreas de bosque. Es urgente reducir la degradación y la deforestación.
A las monarcas les encantan los eucaliptos, por ejemplo, árboles que no son nativos de California y que consumen demasiada agua, en una zona muy afectada por sequías.