Nombrada "Regalo de Dios" (Itzae, en maya), el ejemplar de puma albino nació en un parto con otras dos cachorras, Itzel e Itziar, que tienen el pelaje habitual, café claro.
Pese a su enorme variedad, la tala y destrucción de bosques, y la extracción sin control han puesto en grave riesgo la conservación natural de estas plantas.