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El arte de mantener viva la memoria
Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte. Los escogidos, de la Fundación Teatro del Barrio, nace como un homenaje a las víctimas

El arte de mantener viva la memoria

En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el arte se convierte en un espacio para recordar, nombrar las ausencias y mantener viva la memoria de quienes aún son buscados

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora el 30 de agosto, el teatro, la poesía y otras expresiones artísticas se convierten también en espacios para la memoria. No borran el dolor, ni reemplazan la búsqueda, pero pueden ayudar a transformarlo en palabra, como una voz que se niega a guardar silencio.

Hay ausencias que no caben en el pecho. A veces las palabras no alcanzan y es entonces cuando el arte encuentra una manera distinta de decir aquello que duele, de nombrar lo que falta y de mantener presente a quien todavía se busca.

El teatro como lugar para recordar

En Colombia, la memoria encuentra caminos en los escenarios, como ocurre con “Los Escogidos”, una obra de la Fundación Teatro del Barrio que regresa a la programación de Casa E Borrero durante agosto y septiembre de 2026. La obra nació como un homenaje a las víctimas y aborda, desde un lenguaje poético, el dolor de quienes han desaparecido y de quienes continúan buscándolos.

Sobre el escenario, las historias de la violencia dejan de ser únicamente cifras. Se convierten en rostros, voces, recuerdos y preguntas. El teatro permite acercarse a esas historias desde la sensibilidad y abrir un espacio para pensar en quienes ya no están y en quienes siguen esperando.


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En ese sentido, el arte puede convertirse en un espacio para encontrarse con la memoria y darle un nuevo significado a aquello que parecía imposible de contar. Por eso, construir estos espacios es fundamental para dignificar la memoria de las personas desaparecidas y de quienes continúan buscándolas. Porque “solo desaparece quien se olvida”. Recordar también es una forma de buscar.

Poesía para quienes esperan

La poesía también ha encontrado palabras para acercarse a esta realidad. En 2019, el portal “A dónde van los desaparecidos” compartió el poema Desaparecidos, escrito por Óscar Molina y musicalizado por Ben Ávila. La pieza fue concebida como un homenaje a las personas desaparecidas y, especialmente, a los 43 estudiantes de Ayotzinapa - México, y a sus familias.

“Tendríamos que dormir a la orilla del mar,
Soñar con ellos
Que las olas toquen
El cartón que se siente en la piel
Saber que ahí vienen
Que en algún lugar deben de estar
Con los bolsillos rotos
Cosiendo sus camisas
Con los cordones gastados de los zapatos…”. Fragmento del poema.

Hablar de desaparición forzada significa hablar de una ausencia que permanece abierta, de familias que siguen buscando y de personas cuyo nombre merece continuar siendo pronunciado.

Por eso, en una fecha como esta, el arte puede ayudarnos a mirar la desaparición desde otro lugar, para recordar que detrás de cada caso hay una vida, una historia, una familia y sueños que quedaron suspendidos.

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