El 22 de junio de 1974, en Hamburgo, se produjo un duelo histórico e inédito: la Alemania Federal se enfrentó a la Alemania Democrática, la del este, en un partido que fue mucho más que fútbol; representó un choque de ideologías en plena Guerra Fría, con una Alemania dividida por el Muro de Berlín y ambos equipos representando sistemas políticos opuestos en la fase de grupos.