El exgerente de Koaj en Gran Plaza Bosa, Brayan Medina, no aceptó los cargos, declarándose inocente por estos hechos, por lo que se enfrentaría a una condena de 24 años de prisión.
Este pueblo de pescadores desarrolló un sistema artificial de momificación que da cuenta de una relación particular con sus muertos, en especial con los niños.
Según la Contraloría Delegada para el Sector de Infraestructura, que coordina el seguimiento permanente del programa, el gran atraso que presentan los proyectos.