Según las investigaciones, en el ejercicio de su cargo Alejandra María Montealegre hizo pagos hasta a 17 proveedores sin existir algún tipo de contrato con ellos.
Una restaurada construcción, ubicada en Teusaquillo, abrió sus puertas a la comunidad con el fin de hacer pedagogía y brindar herramientas de apropiación y aprovechamiento de los entornos.