La Corte calificó los hechos como un exterminio y encontró que el Estado era responsable internacionalmente por el incumplimiento de sus deberes de respeto, y de garantía, por las privaciones del derecho a la vida.
Diez niños de entre 7 y 14 fueron hallados muertos tras un naufragio y otros 17 pudieron ser rescatados, añadió el policía. Todavía hay tres que siguen desaparecidos.