Durante años, el séptimo arte fue para miles de niños y jóvenes de las regiones más apartadas una experiencia que solo podía disfrutarse desde la pantalla de un televisor o, con suerte, a través de un DVD. Hacer cine parecía un privilegio reservado para las grandes industrias cinematográficas y para quienes tenían la oportunidad de formarse lejos de los territorios rurales.
Mientras el mundo aplaudía las grandes producciones y, de vez en cuando, celebraba alguna película latinoamericana, para muchos imaginarse detrás de una cámara era un sueño imposible.
Hoy esa realidad comienza a cambiar. El cine deja de ser un sueño lejano para convertirse en una oportunidad al alcance de niños y adolescentes de lugares como La Julia, una inspección del municipio de Uribe, en el Meta.
Allí, ellos ya no son solo espectadores; ahora son los protagonistas, los guionistas y los directores de historias inspiradas en sus propias vivencias, alimentadas por su creatividad, su imaginación y la manera como ven el mundo que los rodea.
La experiencia de La Julia hace parte de una estrategia que durante el primer semestre del año acercó el cine y las experiencias audiovisuales a comunidades de diferentes municipios del Meta.
En este periodo, 524 niños, jóvenes y adultos de Mesetas, Castilla La Nueva, Fuentedeoro y Barranca de Upía participaron en el Cineclub Pele el Ojo, una estrategia de la Gobernación del Meta que promueve el acceso al cine y la formación de nuevos públicos.
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Sobre los resultados de este proceso, Luis Fernando Álvarez Baquero, director del Instituto Departamental de Cultura del Meta, afirmó: "Este proceso permitió identificar nuevos talentos audiovisuales y ampliar el acceso a la cultura en los municipios del Meta".
En La Julia, esa transformación se reflejó en 113 estudiantes de la Institución Educativa La Julia, quienes participaron en un proceso de formación audiovisual con dispositivos móviles que les permitió aprender actuación, lenguaje audiovisual y manejo de cámara.
Con sus experiencias, emociones y los paisajes de su territorio realizaron cortometrajes propios, fortaleciendo además habilidades para comunicarse, trabajar en equipo y expresar sus ideas a través del arte.
Para Nadia Neira, formadora de cine del Instituto Departamental de Cultura del Meta, "el cine fortalece la creatividad, la confianza y el trabajo colectivo de los estudiantes, especialmente en comunidades con menor acceso a procesos culturales".
Las producciones realizadas harán parte del proceso de selección para el Festival Internacional de Cine Pele el Ojo, un espacio que busca visibilizar el talento de niños, niñas y jóvenes del Meta y demostrar que las mejores historias también nacen en los territorios más apartados del departamento.