Debió ser un símbolo mundial de protección de derechos de la naturaleza tras un inédito fallo judicial en Colombia. Pero ocho años después, el río Atrato sigue preso de la minería ilegal, el conflicto armado y la pobreza.
El papel de las mujeres indígenas y sus saberes ancestrales en la conservación de los recursos naturales es crucial para salvaguardar el recurso hídrico y forestal de la Amazonía colombiana.
Comunidades afro, indígenas y campesinas de Colombia y Ecuador han dado un paso significativo hacia la protección y gestión sostenible de los recursos hídricos compartidos en las cuencas binacionales de los ríos Mira, Mataje y Carchi-Guáitara.
Este proyecto es gestionado por Fundación La Cabuya, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la conservación de la biodiversidad en el Cañón del Chicamocha.