Más de 1.200 niños menores de 5 años murieron de sarampión y desnutrición en campos de refugiados en Sudán desde mayo y decenas de miles estarán "al borde de la muerte".
Estas medidas son el resultado de una intervención, donde se llevaron a cabo auditorías en centros médicos por su alta incidencia en casos de desnutrición aguda y mortalidad materna.
La denuncia fue realizada por Norelis Mancilla, madre y líder de la comunidad de Wayuukana que fue desalojada el pasado seis de marzo por una orden judicial.