En el Huila, en el resguardo Nuevo Amanecer, al occidente del departamento, mujeres misak tejen su vida cotidiana y sus creaciones llegan a diferentes lugares del país y del mundo.
“Nosotras no perdemos el tiempo”, dice María Helena Hurtado Usda, artesana del pueblo Misak que habita en el municipio de La Argentina, occidente del Huila. Una tradición ancestral de deshacerse de la pereza a través de los tejidos que aprendió con el paso de las generaciones de su familia.
“Si estamos en una asamblea o en una reunión, estamos tejiendo y a la vez escuchando y participando, si es de participar. Igual cuando vamos a trabajar de la casa al lote, en el camino vamos tejiendo, vamos hilando y ahí día tras día estamos tejiendo nuestra historia” señala María Helna sobre las pocas horas de descanso que reciben las mujeres Misak en sus oficios cotidianos.
Cada artesanía significa una pieza vital para la cotidianidad del pueblo misak
El tejido se hace con amor y cariño”, cuenta María Helena sobre las enseñanzas de su madre y abuela resaltando lo que hay que aprender de sus costumbres y tradiciones hasta lograr este arte.
Primero le enseñaron a hilar la lana de ovejo, la materia prima principal. Después, empezó a tejer su anaco que es una prenda fundamental y sagrada del pueblo guambiano.
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“Me decía la abuela: Usted misma elabora sus trajes, como es el anaco, el collar, todos los accesorios que nosotros utilizamos culturalmente. Y así pues fui aprendiendo desde niña y toda la vida hasta este momento” menciona María Helena.
El nacimiento de Takal
El tejido, como acto individual, trasciende a la colectividad desde la transmisión de saberes; desde la cosmovisión que se comparte y también al convertir este don en un proyecto económico para otras mujeres.
María Helena habita el resguardo Nuevo Amanecer. Allí lidera el proceso Takal, un grupo de artesanos Misak fundado en 2011 y que se dedica a la elaboración de tejidos en lana como ruanas, mochilas, collares, aretes, tapetes, entre otros accesorios.
“Hemos fortalecido nuestra economía propia. La mujer teje sus cositas y pues vendemos a cualquier persona, así sea local, municipal, regional y nacional y ahí aporta mucho en la familia”, destaca María Helena.
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Sus creaciones han hecho parte del catálogo de Artesanías étnicas de Artesanías de Colombia. Empezaron a venderle a los vecinos, a participar de ferias y han traspasado fronteras llegando a países como España, México y Cuba.
“Cada diseño tiene su significado, tiene los colores que es también color tierra, todo lo que expresamos es a través de la Madre Tierra y a través de los tejidos hacemos ese llamado de que ayudemos a cuidarla y así mismo a utilizar los productos elaborados a mano” recalca María Helena sobre cada puntada de las mujeres del Huila que reflejan también un sueño: ser independientes.