Entre los delitos, perpetrados entre 1987 y 2005, se cuentan homicidio, desaparición forzada, desplazamiento, reclutamiento y violencia basada en género.
Las autoridades constataron que los animales habrían adquirido hábitos no propios de su especie, consumían alimentos inadecuados y presentaban episodios de estrés.
“A los testigos se les escucha, pero a estos se les debe solicitar la evidencia o los soportes de sus dichos", Eduar Calderón, director Especializado de la Fiscalía contra la Corrupción.
Según la investigación el contrato con sus prórrogas tuvo un valor de $22.000 millones de pesos, de los cuales el 16%, al parecer, se comprometió para el pago de dádivas.