Desde Sputnik 1 hasta Artemis II: las misiones espaciales que marcaron la historia de la exploración espacial
Misiones recientes como Artemis II han vuelto a despertar el interés del mundo por la exploración espacial, al plantear nuevos retos como el regreso de los 4 astronautas que orbitaron la luna. Pero este nuevo capítulo no surgió de la nada: es el resultado de décadas de avances que comenzaron en plena Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética competían por conquistar el espacio.
Esto llevó a que ambas superpotencias, que en ese entonces tenían profundas diferencias políticas, se embarcaran en un objetivo impensado: llevar al ser humano al espacio. Este hito lo consiguió primero la Unión Soviética el 12 de abril de 1961, con el cosmonauta Yuri Gagarin. Sin embargo, antes de este logro, ya se habían realizado otras misiones que marcaron un antes y un después.
De Sputnik 1 a Artemis II, los hitos que marcaron la exploración espacial
El 4 de octubre de 1957, la humanidad presenció por primera vez un hecho que, para la época, parecería algo impensado, el lanzamiento del primer satélite artificial Sputnik 1 que logró ponerse en órbita con la tierra.
Ante este exitoso lanzamiento realizado por la Unión Soviética, el programa espacial de este país siguió investigando para acelerar las misiones y llevar seres vivos al espacio. Sin embargo, los científicos soviéticos no sabían cómo podría reaccionar un ser humano ante los vuelos espaciales así que tomaron la decisión de utilizar perros callejeros para realizar las pruebas.
Laika, una perra callejera, fue encontrada en las calles de Moscú y posteriormente elegida para someterse a un entrenamiento previo al lanzamiento del satélite, con el objetivo de acostumbrarla al espacio reducido de la cabina, a los sonidos de la nave y a las altas velocidades que alcanzaría Sputnik 2.
Tras varias sesiones de entrenamientos, el 3 de noviembre de 1957 se llevó a cabo el lanzamiento de la nave Sputnik 2 con Laika a bordo. El objetivo de la misión era analizar los datos sobre los signos vitales de Laika para estudiar la reacción de un mamífero en una misión espacial.
Horas después del despegue, Laika se convirtió en el primer ser vivo en orbitar la Tierra. Sin embargo, la misión tuvo un desenlace trágico, la perrita murió a causa de un paro cardíaco provocado por el sobrecalentamiento de la cabina.
Estos experimentos, realizados hasta 1961 e incluyendo el envío de 48 perros, 15 monos y dos conejos, abrieron el camino para que el ser humano tuviera la oportunidad de ir al espacio.

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Así, el 12 de abril de 1961, la nave Vostok 1 fue lanzada con el cosmonauta Yuri Gagarin a bordo. Durante 108 minutos, orbitó la Tierra, convirtiéndose en el primer ser humano en viajar al espacio y marcando un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad.
A partir de ese momento, la Unión Soviética comenzó una serie de misiones espaciales tripuladas para demostrarle a Estados Unidos que iban un paso adelante en la carrera espacial. Estos lanzamientos marcaron avances tecnológicos e hitos históricos.

Uno de ellos ocurrió el 16 de junio de 1963, cuando Valentina Tereshkova, a bordo de la nave Vostok 6, se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio. La misión duró 3 días, donde la cosmonauta Tereshkova completó 48 órbitas alrededor de la tierra.
Luego de alrededor de un 1 año y 8 meses, la Unión Soviética volvió a realizar un hecho histórico con el cosmonauta Alexei Arkhipovich, quien se convirtió en el primer ser humano en realizar un paseo espacial, permaneciendo fuera de la nave Voskhod 2 durante 12 minutos.
Tras los logros alcanzados por la Unión Soviética en la carrera espacial, Estados Unidos se propuso un objetivo sin precedentes que, hasta hoy, no se ha repetido: llevar al ser humano a la superficie de la Luna.
Este hito se concretó el 20 de julio de 1969, cuando, en el marco de la misión Apolo 11, Neil Armstrong y Buzz Aldrin se convirtieron en los dos primeros hombres en caminar sobre la Luna, tras descender a bordo del módulo lunar Eagle.
Seis años después, en 1975, se realizó una misión conjunta entre las agencias espaciales de ambos países, cuando las naves Soyuz y Apolo 18 se acoplaron en órbita, en un hecho que simbolizó el fin de la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Hoy en día, con el lanzamiento de Artemis II, los vuelos espaciales tripulados vuelven a captar la atención de la humanidad y abren una nueva etapa en la exploración más allá de la órbita terrestre. La misión no solo representa un avance tecnológico, sino también un paso decisivo hacia el regreso del ser humano a la Luna.
Para los cuatro astronautas a bordo, este viaje marca un hito histórico, al convertirse en los humanos que más se han alejado de la Tierra desde las misiones Apolo. Así, más de medio siglo después, la exploración espacial vuelve a escribir un nuevo capítulo en la historia de la humanidad.