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Carlos Ardila Lülle y su aporte al desarrollo empresarial colombiano

Ardila Lülle, falleció esta mañana sobre las 5:50 a.m. en la Fundación Valle de Lili, en Cali a sus 91 años.
Foto: Colprensa.
Carlos Buitrago

Nacido en Bucaramanga, formado profesionalmente en Antioquia y hecho un gran hombre en toda Colombia, el empresario y magnate Carlos Ardila Lülle, falleció esta mañana sobre las 5:50 en la Fundación Valle de Lili, en Cali a sus 91 años.

Lülle, nació el 4 de julio de 1930 en Bucaramanga, se graduó como Ingeniero Civil en la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia y desde muy temprano se mudó a Medellín, en donde se casó con María Eugenia Gaviria. Junto a ella formó un hogar y tuvo sus cuatro hijos Antonio José, Carlos Julio, María Emma y María Eugenia, quienes se encargaron toda su vida de ayudarle a constituir su conglomerado de empresas, uno de los más grandes del país y de América Latina.

En 1950, a sus 20 años, trabajando para Bebidas Lux se ingenió una bebida azucarada con sabor a Manzana, sabor que para entonces no existía. Dicha creación fue su punta de lanza para comenzar su vida de empresario en Santander y posteriormente en toda Colombia.

Hoy en día, la Organización Carlos Ardila Lülle emplea a más de 40 mil personas en el país y tiene un patrimonio valuado en $1.500 millones de dólares y dentro de su conglomerado se hizo dueño de RCN Radio y Televisión. En el sector de las bebidas azucaradas su marca más conocida es Postobón. De igual manera, en otras industrias como la agrícola impulsó varios ingenios azucareros, Incauca el más conocido. 

A sus 63 años de edad, Carlos Ardila Lulle, después de ser el principal benefactor, inauguró oficialmente uno de los centros médicos que en su momento era de los más grandes de Colombia y aún hoy ostenta dicho honor. Exactamente, el 14 de mayo de ese 1993 abrió las puertas el Complejo Médico Fundación Oftalmológica de Santander - Clínica Carlos Ardila Lulle - FOSCAL, una infraestructura de 45 mil metros cuadrados distribuidos en cuatro torres con una capacidad de 250 camas hospitalarias, un staff médico de 200 especialistas y salas hospitalización, cirugía, servicio de urgencias, unidades de cuidado intensivo, cirugía ambulatoria, helipuerto, servicios de apoyo y Centros de Alta Tecnología que constituían a la Foscal en el centro más grande, integral y de mayor tecnología del oriente colombiano, y uno de los más importantes del país.

Al margen de lo que Carlos Ardila Lülle fue como empresario, sus amigos más allegados lo recuerdan como una persona humilde, que cada vez que visitaba las instalaciones de Postobón en Santander, se afanaba de saludar de mano a cada uno de los trabajadores de la manera más afectuosa. 

Fuera del aspecto empresarial y directivo de su organización, uno de los planes preferidos de Carlos Ardila Lülle en Bucaramanga, era sentarse con sus amigos más allegados en el Club Campestre de Bucaramanga para escuchar boleros en vivo y por eso contrataban a un trío musical que los deleitara con sus canciones predilectas. Muchas veces, mientras se comía una bandeja de fríjoles, su plato preferido. 

Aunque fueron pocos años los que vivió en su natal Bucaramanga, cada uno de los dirigentes y empresarios de la región atesoran cientos de anécdotas que vivieron al lado de Carlos Ardila Lülle. Todas, historias que concluyen su filantropía como ser humano.

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