En la reunión que sostuvo el jefe de la cartera de educación y los rectores de las universidades, se abordó la posible deserción que se pueda generarse debido a los incrementos en las matrículas.
Las autoridades deberán remitir las razones por las cuales, a pesar de las alertas de preparación, la alcaldesa tuvo la necesidad de declarar la calamidad pública.