Al menos 4.500 jóvenes inuit sufrieron una política destinada a limitar la natalidad en el territorio ártico que, si bien ya no era una colonia, permanecía bajo tutela de Copenhague.
El acelerado ritmo de vida y la ansiedad por el futuro son algunos factores que han llevado a que los menores consuman a más temprana edad sustancias psicoactivas, según estadísticas del Observatorio de Drogas en Colombia, 2013.