En la reunión que sostuvo el jefe de la cartera de educación y los rectores de las universidades, se abordó la posible deserción que se pueda generarse debido a los incrementos en las matrículas.
Las autoridades deberán remitir las razones por las cuales, a pesar de las alertas de preparación, la alcaldesa tuvo la necesidad de declarar la calamidad pública.
El organismo de control está ahora en la tarea de determinar el valor catastral de esos predios, que incluyen apartamentos, casas, fincas, lotes, bodegas, y hasta un centro comercial.