El misil que cayó el martes en unas instalaciones de secado de cereales conmocionó al pueblo de Przewodow y despertó el temor internacional a una posible escalada del conflicto.
El presidente polaco, Andrzej Duda, admitió que no existe una "prueba inequívoca" de quién disparó el misil, aunque dijo que era "probablemente de fabricación rusa".
Al hacer balance de los primeros 100 días de su Gobierno, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, insistió en que los precios de la energía deben reducirse aún más.