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El arte reconfigura la Colección de Historia Natural en Manizales

Durante dos semanas el Centro de Museos de la Universidad de Caldas se convirtió en un laboratorio de creación en el que tres jóvenes artistas de Manizales realizaron una residencia que les permitió reinterpretar la Colección de Historia Natural del Museo, cuyo resultado es la exposición abierta al público hasta el 28 de noviembre.

Durante dos semanas el Centro de Museos de la Universidad de Caldas se convirtió en un laboratorio de creación en el que tres jóvenes artistas de Manizales realizaron una residencia que les permitió reinterpretar la Colección de Historia Natural del Museo, cuyo resultado es la exposición abierta al público hasta el 28 de noviembre.

En el periodo de residencia los artistas Juan David Álzate, Jhon James Marín y Ana María Trujillo se instalaron en una sala de exposición temporal del Centro de Museos, para familiarizarse con la colección de historia natural que cuenta con una muestra heterogénea de insectos, aves, mamíferos y otras especies.

A partir de su estancia en el Museo los jóvenes creadores desarrollaron un trabajo que expresa su lectura y la relación entablada con las piezas propias de este espacio, en técnicas de expresión gráfica como dibujo y grabado, bajo la curaduría de Diego Escobar Correa, Sebastián Otálvaro Idárraga y Juliana Rubio Casas.

“La residencia nos permitió romper con la perspectiva formal y lineal de un museo para convertirlo en taller, y oxigenar la colección de historia natural a través la plástica y los múltiples planos que podemos brindar por medio de la gráfica y la representación”, manifestó Juan David Álzate.

Esta experiencia posibilitó enriquecer el proceso de creación individual con sus diferentes ritmos y visiones acerca de la colección, articulación de miradas que originó ideas como la de hacer su propia taxidermia con los animales y construir un mundo cripto zoológico a su gusto.

“Estábamos restringidos a hacer una intervención directa al animal disecado, sin embargo nos propusimos ampliar el espectro para crear, así que salimos por la 23 y compramos bolsas con animales de juguete para elaborar nuestros propios especímenes de fantasía”, señaló David.

Por su parte Ana María Trujillo explicó que su búsqueda se enfocó en encontrar una relación entre diversas maneras de referirse al hombre por medio del nombre de un animal, por ello tomó el gurre y la zorra y trabajó sobre la connotación que se le da a sus nombres en el ámbito social.

Para Jhon James Marín esta experiencia, en particular la cercanía con los mamíferos de pelaje abundante, lo remitió a un mundo de monstruos imaginarios y míticos que tuvieron sus momentos en tiempos prehistóricos.

“Todo ese ambiente de taxidermia fue como adoptar el rol del doctor Frankenstein y tener la posibilidad de crear obras en compañía de animales ya muertos”, manifestó el joven artista quien además de su participación en esta residencia inauguró el 10 de noviembre su exposición “Reunión de Montañorodontes” a las 7 p.m. en la Pinacoteca de Bellas Artes.

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