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El Concejo de Valledupar rindió homenaje a Israel Romero ‘El Pollo Irra’, insigne acordeonero de El Binomio de Oro

El reconocimiento destacó su legado en el vallenato, su influencia global y su trayectoria junto a grandes artistas, en antesala del Festival de la Leyenda Vallenata.
El reconocimiento destacó su legado en el vallenato, su influencia global y su trayectoria junto a grandes artistas, en antesala del Festival de la Leyenda Vallenata.
Concejo de Valledupar
Jenny Cifuentes

El pasado 18 de marzo, en la Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Lúquez, de Valledupar, con canciones y un conversatorio, se honró al acordeonero Israel Romero: gurú del instrumento, compositor, arreglista y productor.

Quien con talento, disciplina férrea, y poco más de 50 años de carrera musical, le ha dado al país hits vallenatos con los que varias generaciones han parrandeado, pasado tusas o cantado abrazados con los amigos.

Israel Romero junto al fallecido cantante Rafael Orozco, y un grupo de músicos virtuosos, integraron El Binomio de Oro, y sin soltarse de las raíces, despegando en el corazón de los 70, innovaron, marcaron un nuevo sonido.

Fueron transgresores en el género, lo llevaron por toda Colombia y lo esparcieron por otras naciones. Ahora, tiene fans por el mundo que corean “La Creciente”, “Olvídala” o “Relicario de Besos”.

El reconocimiento organizado por el Concejo, se dio como antesala al Festival de La Leyenda Vallenata, que homenajeará a Rafael Orozco, Israel Romero y El Binomio de Oro de América (nombre que adoptó la agrupación luego de la muerte del cantante), y que se conoce como La Universidad del Vallenato por los artistas que han pasado por ella, como Jorge Celedón o Jean Carlos Centeno.

Hoy ‘El Pollo Irra’, con la voz de su hijo Israel David, sigue con el grupo al hombro, firme y dando lidia. Para celebrarlo, recorrimos sus inicios musicales.

De su apodo “El Pollo Irra” y cuando se unió con Diomedes

Israel Romero, fue ganador del título de Campeón Mundial del Acordeón en un concurso realizado por la Universidad de Maryland (E.U.1989).

El mejor estratega de la música vallenata”, lo definió Rafael Orozco en una de sus entrevistas.

Es un crack con estilo particular al tocar, influencia de muchos instrumentistas. Compositor de temazos tipo: “Nostalgia” y “Te lo Dije Mujer” (tiene como 90 canciones), y productor “perfeccionista” como afirma Juan Piña.

Isra, vino al mundo entre acordeones en Villanueva en una legendaria dinastía musical Guajira.

Si no era músico no se criaba. Su papá, Escolástico Romero, fue un reconocido domador de fuelles, figura de las Colitas.

Un duro, tanto, que la tarima de su pueblo, lleva su nombre. Cuenta ‘El Pollo’ que Alejo y Náfer Durán son sus primos. Y sigue una lista larga de relevantes parientes.

Nacido el 15 de octubre de 1955, apunta, que en su barrio El Cafetal, empezó a tocar a los siete; a los doce estaba fogueándose en concursos y ya lo apodaban ‘El Pollo’, porque en una parrandita que armaron en su casa, al verlo tocar, alguien gritó: “¡Este es el pollo que necesitábamos! ¡El pollo de Villanueva!”.

Y para un festival en La Junta, cuando estaba en cuarto de primaria en un colegio de su tierra y Diomedes Díaz cursaba tercero, se pusieron a hablar, y Díaz le contó que cantaba y tocaba guacharaca.

Decidieron juntarse para participar, se presentaron y con acordeón al pecho, la gente le seguía diciendo: “¡Aquí está el Pollito de Villanueva!”.

Esa vez, quedaron segundos. Narra que siendo pelao, también participó en el Festival de La Leyenda Vallenata en las categorías Infantil y Aficionado.

Un día vio a Alfredo Gutiérrez y dijo: “Yo voy a ser como él”

El artista creció siendo testigo del camino musical de su padre y de su hermano Norberto, también acordeonero.

Un día vio a Alfredo Gutiérrez y dijo: “Yo voy a ser como él”, recuerda su hermano, el compositor Rosendo Romero.

Y acota sobre la infancia de ‘El Pollo’: “Tuvimos la fortuna de tener unos abuelos maternos que tenían finca cafetalera en la Serranía del Perijá y eso nos permitió tener ese contacto enriquecedor de la naturaleza. Mi hermano lo disfrutaba, pero tenía otros horizontes. Y de la noche a la mañana se convirtió en acólito del cura en el pueblo. El padre era muy especial con él, como su padrino, y eso fue importante porque ahí comienza Israel a tener contacto con distintas personas, además de los serranos; y tener la oportunidad de tocar una misa en acordeón, le dio histrionismo ya diferente a lo que era estar tocando las canciones de Alfredo Gutiérrez, que era uno de sus preferidos. Nos sorprendió a todos desde sus inicios con esa destreza. Armó conjuntico con nosotros, pero cada vez era más competente”.

Esta noche amanecemos, amanecemos parrandeando

Andrés “El Turco Gil”, maestro del acordeón y formador de generaciones de artistas en su escuela, quien trabajaba con Codiscos y conocía el talento de Romero, lo recomendó con Álvaro Arango, entonces Gerente del sello.

Relata ‘El Pollo’ que, Arango viajó a Valledupar a verlo. Su máxima aspiración era grabar un sencillo de 78 RPM (el formato que se usaba), pero el ejecutivo, le dijo que se preparara para hacer un LP. Lo que fue una sorpresa muy grata.

Entonces, llamó al gran cantante y compositor Daniel Celedón para que se unieran, y grabaron el disco Versos del Alma (1975).

El primer sencillo para la radio fue un vallenato protesta titulado “Pobres Arhuacos”, autoría de Celedón.

Después sonó mucho el tema que dio título al trabajo, - también de Daniel-, y luego las emisoras programaron el corte “Linda Morena”, compuesto por Romero.

El mismo año publicaron su segundo álbum, Rumor Vallenato. En su carátula se leía “Israel Romero y su Conjunto, canta: Daniel Celedón”.

La placa incluyó un tremendo hit del acordeonero, “Amanecemos Parrandeando”, ese que suelta la consigna repetida como un mantra entre fiesteros: “Esta noche amanecemos, amanecemos parrandeando”. Años después el Binomio de Oro lo volvió a grabar en uno de sus famosos mosaicos.

Cuenta Israel, que triunfaron con el álbum, y que otra pieza de su inspiración que se pegó, se llamó “Digan lo que digan”: “Un éxito rotundo en toda Colombia”.

Fue también en uno de esos discos que Celedón le dice: “¡Pica Pollo Irra!” y la expresión, se afianzó.

“El disco en el que está La Creciente, lo grabamos en seis días”

“En eso primeros discos que hicimos Daniel y yo, nos daban cuatro días para grabación: dos para todos los instrumentos y los otros, para cantar. Con Rafa nos los extendieron a seis días. Tres para instrumentos y tres para el canto. Eran seis días para entregar un trabajo discográfico.

El LP de “La Creciente”, “La Gustadera”, “Momentos de Amor” o “Los Pataleos”, todo eso, lo grabamos en seis días. (El primer disco de El Binomio de Oro, 1976. Costeño, Codiscos).

Ya en el segundo álbum nos dieron un mes. Luego en los otros discos ya durábamos dos o tres meses en el estudio. Realmente la compañía nos dio el apoyo en aras de la victoria que obtuvimos.

El éxito nos agarró descuidados. Estábamos estudiando y la idea era seguir la carrera, - mi compadre Rafa estudiaba Administración de Empresas en la Universidad Autónoma del Caribe, y yo, Derecho en la Libre -, pero la verdad, es que no pudimos.

Porque nosotros con el primer álbum, hubo un mes en que no dejamos un solo día sin trabajar. Tocamos todos los días, de pueblo en pueblo.

En esa época no se hacían lanzamientos como hoy en día. Lo único que hicimos de especial fue que por primera vez, fuimos a tocar a Medellín, a un sitio que se llamaba Martín Fierro.

Digamos que ese fue el lanzamiento a nivel nacional de nosotros como artistas. En esos tiempos se grababan dos discos al año, entonces la gente, aspiraba a que a los seis meses sacáramos otro trabajo.

Y ese disco estaba tan pegado que ya no hallaban qué poner. Eran diez canciones y todas pegadas.

Por eso nuestros asesores, como Mike Char, el Dr. Mariano Canedo, el periodista Carlos Castillo Monterrosa y el compositor Fernando Meneses, estaban de acuerdo en que no debíamos grabar tan pronto.

Lo mismo, Rafael Mejía, quien era Director Artístico de la disquera, y estaba con nosotros en todo. Hasta en la escogencia del nombre, porque Rafa y yo llevamos allá dos propuestas, y él fue el que escogió”.

El Binomio se armó esperando un taxi

Rafael e Israel, se conocieron en Manaure, cuando ninguno de los dos había grabado aún. ‘El Pollo’ fue a visitar a una novia que estudiaba en la Normal Superior María Inmaculada.

Allí, para las festividades de la virgen de Carmen, tenían como acto musical a Emilio Oviedo quien -según Romero- “estaba hasta ahora puliendo a Rafa”.

‘Chiche’ Ovalle (ex corista de El Binomio de Oro y compositor) los presentó, pero no tuvieron oportunidad de charlar. Pasó un tiempo corto, y cada uno publicó su primer álbum. El ya citado de Israel, y la placa de Orozco junto a Oviedo: Adelante (Costeño, 1975).

En una ocasión, Norberto, hermano de ‘El Pollo’, lo invitó a La Jagua del Pilar, al cumpleaños de Poncho Zuleta.

A la fiesta llegó Rafael. “Esa vez sí hablamos mucho. Él tenía una camisa que me gustó. Le dije -Oye, qué camisa tan bacana. Me contestó -Si quieres te la regalo.

En esa parranda tocamos juntos y cuadramos para vernos en Barranquilla, porque ambos íbamos a ir a estudiar allá. Vinieron después los segundos discos, el mío con Daniel Celedón y el de Rafa con Oviedo: Con Sentimiento (1975).

En Barranquilla surgió nuestra amistad. Como éramos afiebrados por el fútbol, empezamos a ir juntos a ver al Junior y nos volvimos llaves.

Una vez tocamos en la universidad de Rafa y nos decían: “ustedes deberían unirse”.

Y en una parranda de cumpleaños del compositor Lennin Bueno Suárez, los amigos y las personas ahí, nos seguían insistiendo para que fuéramos compañeros de fórmula.

Cuando se acabó la fiesta, salimos a buscar un taxi y mientras esperábamos decidimos: “Vamos a armar un grupo de puro pelao, pero como una empresa, con razón social, como Los Melódicos o La Billo’s Caracas Boys.

Y por el camino se nos ocurrieron dos nombres: La Pareja Ideal y El Binomio de Oro. Binomio, por los dos y Oro, sigla de la Organización Romero Orozco”.

En la disquera no los querían dejar llevar a cabo su plan. Argumentaban que eso era desbaratar dos grupos exitosos.

El periodista Carlos Castillo Monterrosa convenció a Rafael Mejía, después de aceptar les dijo: “Por si ese nombre no pega, ponemos en la portada: El Binomio de Oro, Israel Romero y su Conjunto: Canta Rafael Orozco”, y publicaron semejante tramacazo de disco. Arrancó la binomiomanía, y no ha parado.

El Binomio se instaló en un peldaño bien alto con esos grandes capítulos que ha escrito en el vallenato.

En los registros de la memoria musical colombiana quedó para siempre Orozco en el Madison Square Garden micrófono en mano dicien“Y les presento, al mejor del mundo. ¡Vamos Pollo Irra, piiicaaa!”.

Ay mi Valle, lo nuevo de El Binomio

Desde ya se empiezan a contar los días que faltan para el Festival Vallenato y para entrar en modo festivalero, el Binomio de Oro de América, acaba de lanzar la canción “Ay Mi Valle”, un paseo/son de Efaín ‘El Mono’ Quintero https://youtu.be/QuTaBqeP1oE?si=ZmQ4LlDQyr2fQ-nv
 

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