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El sur del Tolima le apuesta al café de calidad mundial

El sur del Tolima le apuesta al café de calidad mundial

Chaparral será el escenario de la Feria Internacional del Café, una oportunidad para mostrarle al mundo lo mejor de sus cafés especiales.

Las montañas del sur del Tolima no solo producen café. También conservan historias, tradiciones y saberes campesinos que han pasado de generación en generación. En municipios como Chaparral, Planadas, Rioblanco, Ataco, Natagaima y San Antonio, miles de familias han encontrado en el café una forma de vida, una expresión cultural y una oportunidad para construir futuro en territorios que durante décadas enfrentaron los impactos del conflicto armado.  

Cada taza que nace en estas tierras cuenta una historia de trabajo, resistencia y arraigo. Los caficultores de la región cultivan variedades especiales reconocidas por su calidad y perfil sensorial, entre ellas Geisha, Java, SL-28, Bourbon Rosado, Bourbon Amarillo, Bourbon Rojo, Pacamara, Colombia y Castillo. Son cafés que destacan por sus aromas, sabores y características únicas, y que hoy comienzan a posicionar al sur del Tolima en mercados nacionales e internacionales.  

Más allá de la producción, el café se ha convertido en una herramienta para fortalecer la identidad campesina y promover el intercambio de conocimientos. En los últimos años, municipios cafeteros de la región han impulsado ferias y encuentros especializados que reúnen a productores, compradores, catadores, baristas y expertos de la cadena productiva. Estos espacios permiten visibilizar la calidad de los cafés locales, generar oportunidades comerciales y fortalecer las capacidades de quienes trabajan diariamente en los cafetales.


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La reciente Feria Regional de Cafés Especiales de Rioblanco fue una muestra de este proceso. Durante dos días, productores y visitantes participaron en campeonatos de catación, concursos de muestras de café, competencias de barismo, muestras comerciales, actividades culturales y espacios académicos orientados al fortalecimiento del sector. La feria reunió a compradores, comercializadores y representantes de marcas especializadas interesadas en conocer la oferta cafetera del sur del Tolima.

Para el alcalde de Rioblanco, Daniel Eduardo Rodríguez Rayo, este encuentro representa uno de los eventos más importantes del año para el municipio. Según explicó, cerca del 80 % de la economía local depende del café y más de 6.000 familias cafeteras encuentran en este cultivo su principal sustento

“Este es un momento para darle reconocimiento a todos los caficultores del municipio de Rioblanco y brindarles la oportunidad de comercializar su café”, señaló el mandatario durante el evento.  

La feria también contó con la participación de Café Suárez, una destacada marca de café de especialidad y origen que despacha desde Ibagué. Su propietario, Juan Suárez, hizo parte de la agenda comercial y de intercambio de experiencias alrededor de la producción y comercialización de cafés especiales, evidenciando el creciente interés del mercado por los cafés producidos en las montañas del Tolima.  

Bajo el lema “Cosechando cafés, sembrando paz”, el encuentro también resaltó la relación entre la caficultura y los procesos de transformación territorial. El alcalde Rodríguez Rayo destacó que Rioblanco ha pasado de ser un municipio asociado al conflicto a consolidarse como un territorio que apuesta por el desarrollo rural, la reconciliación y la construcción de oportunidades para las comunidades campesinas. En ese sentido, resaltó la importancia de los acuerdos de paz y de las inversiones que han llegado al municipio para fortalecer proyectos productivos y mejorar las condiciones de vida de la población.

Los espacios de formación han cobrado especial importancia para los productores. A través de talleres, conferencias, procesos de catación y capacitaciones sobre comercialización y exportación, las familias cafeteras están ampliando sus conocimientos sobre el mercado y las posibilidades de agregar valor a su producto. La apuesta es que el café deje de ser visto únicamente como un cultivo tradicional y se convierta en una verdadera oportunidad de negocio para las nuevas generaciones rurales.


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Ese camino tendrá uno de sus momentos más importantes en agosto, cuando Chaparral sea sede de la Feria Internacional del Café. El evento reunirá productores, compradores nacionales e internacionales, expertos de la industria y visitantes interesados en conocer la riqueza cafetera del sur del Tolima. Además de promover oportunidades comerciales, la feria buscará mostrar al mundo las historias que existen detrás de cada grano: la memoria campesina, los procesos productivos, las tradiciones familiares y la transformación de un territorio que ha encontrado en el café una apuesta de desarrollo y paz.

La llegada de visitantes y compradores internacionales permitirá además fortalecer el turismo rural, dando a conocer fincas cafeteras, paisajes de montaña, prácticas ancestrales y experiencias alrededor de la producción del café. Será una oportunidad para que el sur del Tolima muestre no solo la calidad de sus cafés especiales, sino también la riqueza cultural y humana que los hace posibles.  

Entre cafetales, las familias que han decidido permanecer en el territorio continúan escribiendo una historia en la que el café es mucho más que un producto agrícola: es identidad, cultura, conocimiento y esperanza para toda una región. 

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