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¿Cuál fue el verdadero aporte de los llaneros a la Independencia?

Por: Consuelo Garzón. 

"Los llaneros no sabían si iban a  ganar o a perder la batalla, solo se lanzaron a ganar y así fue"

Los soldados llaneros tuvieron un papel preponderante en la campaña libertadora especialmente en la batalla del Pantano de Vargas y la del Puente de Boyacá.

En días de pandemia, las bondades de la virtualidad nos permitieron participar de largas conversaciones con expertos que narraron en detalle años de estudios e investigaciones acerca de las luchas que nos dieron la libertad. 

Desde Casanare pasando por Meta y Cundinamarca, hablamos con los  historiadores Alberto Gaitán Sepúlveda, Héctor Públio, Jairo Ruiz, Churión, Alberto Baquero, además consultamos algunos documentos para recordar una historia que quizá durante años escuchamos, pero que jamás había sido tan amena de escuchar.

"Los llanos de San Martín fueron muy importantes durante las batallas de liberación. Santander había enviado hacia San Martín a un representante de su ejército para que reclutara de los hatos de esta región a los jóvenes que tuvieran edad entre 16 a los 50 años y que pudieran manejar un arma", así lo afirma el historiador Jairo Ruiz.

Según cuenta Ruiz, San Martín en esa época solamente tenían tres ciudades importantes: San Juan de los Llanos, San Martín de los Llanos y Medina, de resto el territorio estaba compuesto por de hatos. Por eso el ejército que participó en San Martín era pequeño, no llegó ni a los 300 soldados, el grueso del ejército lo tenía Casanare.

Por otro lado, según cuenta el historiador Alberto Gaitán Sepúlveda, la participación de los llaneros en las batallas que dieron la Independencia a la Nueva Granada de España,  indiscutiblemente fue la del pantano de Vargas, allí se dio el golpe más contundente, para evitar  el triunfo del ejército español.

Hay que recordar que el Ejército Libertador venía cruzando Los Andes al mando del general Santander y del general Bolívar, pero fue Santander quien diseñó la estrategia para que se cruzaran Los Andes, con el fin de que no se viera el Ejército Llanero llegar a Boyacá por el lado de Santander como quería Bolívar.

“Bolívar no creía que estos llaneros mal vestidos, solo guayucos y unas lanzas, fueran a ser capaces de cruzar el páramos de Pisba, sin embargo, lo cruzaron  y llegaron a la población de Socha”, cuenta Jairo Ruiz. 

En Socha, el cura del pueblo en un gesto de solidaridad reunió a todos sus feligreses en el templo, cerró y trancó las puertas y obligó a todos mujeres y hombres a quitarse y regalarle su ropa a los llaneros que llegaron del páramo sin abrigos y prácticamente desnudos.  

"Este es un gesto que la historia no le ha reconocido completamente a la iglesia de Socha,  debería haber una placa que dijera -Aquí fue donde se vistió a los llaneros para que emanciparan a la Nueva Granada de España-", asegura Ruiz. 

Una vez que los llaneros se vistieron con ropa femenina faldas, blusones y ruanas; empezaron a trabajar en las estrategias para atacar al ejército español sin que se dieran cuenta.

“Barreiro ya sabía que el Ejército Patriota había cruzado Los Andes y los cogió de sorpresa, se encontraron en lo que se llaman los molinos de Tópaga”, cuenta Ruiz. 

En Tópaga se dieron unas escaramuzas y el ejército de Barreiro partió hacia la región del pantano de Vargas, se situó a lado y lado con los cañones apuntando hacia el único paso que había hacia la ciudad de Tunja. Ellos sabían que el Ejército Llibertador pasaría por allí.

“Oh sorpresa para los españoles, pues Bolívar y Santander planearon que los soldados vestidos de mujeres cargaran sus fusiles debajo de las enaguas y echarán a andar por el medio del pantano solos. Para los españoles eso fue cómico y extraño ver ese batallón de supuestas mujeres huyendo de los patriotas. Mientras tanto el Ejército Libertador  avanzó, tomó posiciones y atacó al ejército español, la batalla comenzó sobre las ocho de la mañana y terminó cerca de las seis de la tarde", relata el historiador Jairo Ruiz. 

“General Rondón, salve usted la patria”

“Hubo muchas bajas para los españoles y también para el Ejército Patriota, a eso de las cuatro o cinco de la tarde cuando ya se creía que la batalla estaba perdida, Bolívar le dijo al general Rondón, ‘vea a ver qué hace, pero salve usted la patria, con sus llaneros y sus lanzas", relata el historiador Alberto Gaitán Sepúlveda

El general Rondón escogió a sus 14 mejores comandantes de lanceros, ellos eran: Los capitanes Miguel Lara, Julián Mellao, Domingo Mirabal, Valentín García, Celedonio Sánchez. Los tenientes: Cruz  Paredes,  Rozo Sánchez, Pablo Matute, Pedro Lanceros, Bonifacio Gutiérrez, Miguel Segovia, Sargento Pablo Segovia, Saturnino Gutiérrez, Sargento Segundo, Inocencio Chincá.

“Estos lanceros eran llaneros que usaban picas de dos metros con los que arreaban el ganado por la sabana para que no se saliera de la madrina. Estos muchachos con las picas y a caballo se enfrentaron con los españoles. Las lanza que llevaban los llaneros podían atravesar hasta dos soldados españoles, fue una carga de caballería única en la historia”, precisa Gaitán Sepúlveda.

Este grupo se llamó ‘Los Guías del Casanare’, fueron los primeros que pasaron el puente sobre el río Teatinos y enfrentaron las tropas españolas. Por esta razón y como homenaje a estos héroes, el batallón militar de Yopal lleva su nombre. 

Los españoles al verse perdidos huyeron hacia el molino de Topaga y el Ejército Granadino retrocedió para descansar. Posteriormente, armaron la táctica para cerrarle el paso al ejército de Barreiro, antes de que llegaran a Santa fe de Bogotá y avanzaron hasta el río Teatinos en el Puente de Boyacá.

"Mientras Barreiro creyó que nadie lo seguía, el Ejército Libertador ya estaba en el Puente de Boyacá, pues Bolívar los reunió junto con Santander y pasaron al otro lado del puente para no dejarlos pasar. Los españoles no imaginaron que se encontrarían de frente con el Ejército patriota y fue el 7 de agosto de 1819 donde se dio la Batalla de Boyacá,  fue un encuentro corto, fuerte y lograron coger presos a la mayoría del ejército español”; concluye Gaitán Sepúlveda. 

"Lo que la sociedad debería aprender de Pedro Pascasio Martínez"

Allí  fue donde Barreiro se escondió debajo del puente del río Teatino y un niño boyacense de 13 años, llamado Pedro Pascasio Martínez y que pertenecía al Ejército Libertador, lo encontró

Barreiro intentó sobornarlo con monedas de oro pero Pedro Pascacio le dijo:  "Ni todo el  dinero del mundo podrá comprar la libertad de una nación" y con la pica lo sacó a punta de pinchazos y lo entregó al General Bolívar.

"Bolívar ordenó otorgar una pensión a ese niño y su familia por siempre, por lo que se convirtió en el primer pensionado del país, una pensión que recibió una sola vez, pocos días antes de morir”, cuenta Gaitán Sepúlveda.

Hace unos 10 o 15 años se presentó un bisnieto de Pascacio a reclamar la pensión que aseguró nunca le pagaron a su familia, a pesar de haber sido una orden del General Bolívar que fue guardada dentro de los archivos del Senado de la República.

¿Dónde está el agradecimiento por parte del Senado Colombiano hacia el llano por haberlo librado de España?, esa es una interrogante en la cual coinciden los historiadores. 

Al contrario, después de las batallas se dedicaron a reorganizar la nación, a formar la nueva patria, pero el Llano quedó en el más completo abandono, aseguran los expertos. 

“El  Llano quedó sin manos para trabajar, el ejército que devolvieron llegó con hombres inhabilitados, sin piernas, sin brazos, enfermos. El Llano entró en decadencia después de haberle dado la libertad a la Nueva Granada”, asegura Gaitán Sepúlveda. 

“Lo cierto es que nunca se construyó el camino de la ruta libertadora, si lo hicieron a pie, bien pudieron construir una vía que genere desarrollo económico, turístico y de infraestructura en Arauca, Casanare, Meta, Cundinamarca y por ende a la Orinoquia en total. 200 años después, aún en el olvido, nos sentimos orgullosos de ser descendientes de los bravos llaneros que le dieron la independencia a nuestro país”, concluye Gaitán Sepúlveda.