Alerta en Caldas por presunta contaminación del río Cauca
Una nueva alerta ambiental se encendió en el departamento de Caldas tras las denuncias de organizaciones sociales y líderes ambientales sobre una posible contaminación en el río Cauca. Según los reportes, en varios sectores del corregimiento de Arauca, del municipio de Palestina, Caldas, se evidenció una coloración anormal del agua, acompañada de una capa aceitosa, situación que generó preocupación entre las comunidades durante la pasada Semana Santa, especialmente el Viernes Santo. Habitantes de la zona advierten que esta situación ya estaría afectando directamente a pescadores y mineros artesanales formalizados, quienes dependen del río para su sustento diario.
Guillermo Soto, líder social y ambiental del corregimiento de Arauca, relató en diálogo con Radio Nacional de Colombia lo ocurrido: “Es normal que el río Cauca tenga un color amarillo o naranja, pero lo que evidenciamos en videos es que el color del río era café y registramos una película aceitosa sobre la superficie del río que nos hace pensar que podría haber vertimientos asociados a actividades de dragado en la zona”. Soto agregó que la afectación no sería aislada, ya que “hemos recibido reportes desde La Virginia, Risaralda, y también en Buga, Valle del Cauca, lo que nos hace presumir que la contaminación podría venir desde ese sector”.
El líder también hizo énfasis en el impacto social y económico que esta situación está generando: “Los pescadores ya están viendo disminuida su actividad porque no hay confianza en el estado del agua, y los mineros artesanales también se están viendo perjudicados, porque cumplen la norma y aun así enfrentan las consecuencias de una posible contaminación externa”. Asimismo, confirmó que ya se tomaron acciones iniciales para esclarecer lo ocurrido: “Ayer enviamos tres muestras de agua a la Corporación Autónoma Regional de Caldas para su análisis, pero necesitamos el apoyo de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda y de la autoridad ambiental del Valle del Cauca para tener un panorama completo”.
El río Cauca, considerado el segundo más importante del país, ha sido históricamente impactado por vertimientos industriales, aguas residuales y actividades extractivas. Esta nueva denuncia vuelve a poner en evidencia la necesidad de reforzar los controles ambientales en las intervenciones sobre su cauce. “No podemos permitir que esta situación avance sin respuestas claras; el río es el sustento de miles de familias y requiere una vigilancia permanente”, concluyó Soto.
Las comunidades permanecen en alerta y a la espera de los resultados de las muestras de agua, así como de un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades ambientales que permita determinar el origen de la contaminación y establecer medidas urgentes para mitigar sus efectos.