La historia de dos clasicazos grabados por Alfredo Gutiérrez y Lisandro Meza, con los que todos hemos bailado
Honrando el poder de legendarios magos del ritmo en Colombia, que moldearon sonidos nacionales, nos dieron decenas de himnos, y arrasaron en tarimas locales y de fuera, para beneplácito de seguidores de vieja data y de seducidos recién llegados, les contamos la historia de “Baracunátana” y “Anhelos”, interpretadas, en su orden, por Lisandro Meza y Alfredo Gutiérrez.
Gutiérrez nacido en Paloquemao y Meza en Los Palmitos (Sucre), trazaron su tumbao, innovaron en sus distintas agrupaciones, y en un combo maravilla: Los Corraleros de Majagual, esencial de nuestra cultura.
Lisandro y Baracunátana
Instalado en altos peldaños de la música caribe colombiana, permanece Lisandro Meza (1927-2023). Su obra sigue retumbando en parlantes de territorios conquistados con su sabor. Gran acordeonero, compositor, cantante y arreglista, al que le dicen: ‘El Macho de América’, ‘El Sabanero Mayor’ o ‘El Rey sin Corona’ (que en un acto de homenaje, finalmente fue coronado en el Festival de la Leyenda Vallenata en 2018), y que en sus palabras: “representaba a toda Latinoamérica con la expresión de la cumbia”, dejó cientos de discos.
“Ayyy rrico ¡uopa jé!” Arranca Lisandro la famosa canción, que cuando se escucha por primera vez, ya se sabe que es un palazo.
El cuerpo se mueve solo, y sin sabérsela, uno va cantando, - como quien entona temas en ingles, sin hablar inglés y sin idea de qué significa-, repitiendo sonidos, palabras de un trabalenguas. Y uno queda como decía el maestro: “Más contento con la maicena que el carajo”.
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El corte se incluyó en el álbum Canción Para una Muerte Anunciada (1981) y se publicó también como sencillo de 45 rpm. Desde entonces, ha aparecido en numerosas recopilaciones. Fue elegida además, la canción de la Feria de Cali en el 81 y grabada por Aterciopelados en su álbum La Pipa de la Paz (1996).
“Baracunatana” es de la autoría de Leonidas Augusto Plazas, un prolífico compositor al que Lisandro le grabó hits como: “Estás Pillao”, “Entre rejas”, “Los Muertos Salseros” o “Tú serás mi cumbia y yo tu mapalé”.
Meza, en sus entrevistas, en resumen, contaba que Leonidas compuso la canción y él añadió elementos. “Uno tiene que ponerle la gracia a un tema así”, recalcaba.
“Esas palabras, que no entendía fueron las que me llamaron la atención. Son de una jerga que usaban unos muchachos en Maicao. Un amigo de esos, le contó a Leónidas que su mujer se le había vuelto cucharambí y que era una baracunatana”.
También narraba que cuando viajaba y llegaba a Maicao, allí tenía un amigo que siempre le bajaba las maletas. En una ocasión, iba para Venezuela, llegó a Maicao y el pana estaba sentado lejos, solo.
Le preguntó, qué le pasaba. Y le contestó: “aquí achantado. Es que la mujer que yo tenía se me volvió el cucharambí, se me volvió el baracunátana y también es turucunócolo. Se me fue con un man que tenía una moto. El man le ponía serenata y se la llevaba”.
Lisandro apuntaba que tuvo que preguntarle al autor el significado de esos términos enredados. Y que la gente los buscaba en el diccionario (no había Google) cuando se lanzó la canción.
¿Quién era la Baracunátana?
En una nota audiovisual de Ernesto McCausland, en la que reúne a Leonidas Plazas con Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, el autor afirmó, que “Baracunátana” es una historia real, sobre una mujer en Cartagena. “Una pelada que como era elegante los muchachos la vacilaban y ella les paraba bolas, y así, entraba y salía. Pero en la noche llegaba el de la moto. El doctor. doctor, doctor, y se la llevaba para Boca Grande. Los demás eran los paganos, porque les quitaba la gaseosa. Y yo, por no decirle mujer barata, armé la palabra baracunátana”.
El ingenio de Plazas quedó plasmado en un montón de registros. Con su grupo Los Yaracumbí, grabó “La Turocunocolo” y “Vacilo mi Coco”. Varias agrupaciones llevaron al disco sus piezas, algunas, usando la jeringonza: “Amocunor”, la estamparon Los Tupamaros; “Lo Bailo y lo gozo”, Los Latin Brothers; “La Yaracumba” y “Chinito Cartagenero”, la Orquesta La Novedad; “Baracaniguara”, Juan Carlos Coronel y “El lamento del Naúfrago”, La Sonora Dinamita.
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La Baracunátana Aterciopelada
En la misma entrevista de McCausland, los Aterciopelados cuentan que armaron su versión, a punta de recuerdos. En el camerino antes de los shows se ponían a cantar piezas de chucu chucu, “El Cuartetazo”, “Dime Pajarito”, o lo que se acordaban que se escuchaba cuando eran pequeños, entre ellas, “Baracunátana”, pero no se sabían bien la letra. Para incluirla en el álbum, no escucharon la que grabó Lisandro Meza, sino que se mandaron con su improvisación y resultaron cantando: “Garulla, retrechera, abeja, morronga”.
Les quedó buenísima y nuevas generaciones llegaron a escuchar la original por su versión. Remataba Lisandro: “¡Anda!”
Anhelos
“Anhelos tengo de verte vida mía”. ¡Qué frase! y lo que sigue, completa una letraza.
Cuando Alfredo Gutiérrez toca “Anhelos” en vivo, el público aumenta su euforia, hierve.
El acordeonero, tres veces Rey Vallenato y Campeón Mundial de Acordeón en dos ocasiones, apodado ‘El Rebelde del Acordeón’, ‘El Prodigio’ o ‘El Monstruo del acordeón’, tiene 83 años y cientos de proezas musicales en su expediente. Es imparable. Sigue ofreciendo shows, tocando con los pies como de costumbre, grabando y moviendo sus cachetes con su bbbrrr característico.
“Anhelos” hizo parte del álbum Los dos Inseparables, Alfredo Gutiérrez y Calixto Ochoa (1972), en la voz y acordeón de Gutiérrez, quien la toca a ritmo de pasebol, con una introducción inolvidable, y coros de Calixto.
Esa versión se volvió mega popular en Colombia. Pasó de abuelos a nietos. Se ha editado en muchas recopilaciones de las que buscan agrupar “los mejores vallenatos de la historia”; y ha sido grabada por Alfredo para lanzarla en varios formatos, citando un par: junto a Iván Villazón en el trabajo El más grande con los grandes (2007) - que salió en mp3-, o con Jean Carlos Centeno en el álbum La Fania Vallenata (2000).
El tema, infaltable en los conciertos de ‘El Rebelde’, fue compuesto por el reconocido acordeonero panameño de música típica, Osvaldo Ayala ‘El Escorpión de Paritilla’ registrada como cumbia/bolero en su disco Osvaldo, de 1972. Ayala, recientemente se juntó con el también acordeonero Rolando Ochoa (hijo de Calixto), para grabar de nuevo su hit.
El año pasado, el Congreso de la República estableció que cada 28 de noviembre será el día de “Baracunátana” y “Anhelos”, como reconocimiento a la carrera de dos gigantes de la música colombiana: Lisandro Meza y Alfredo Gutiérrez este festejo brilla en el calendario de bailadores.
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¿Sabías que Alfredo y Lisandro se graduaron juntos ya siendo famosos?
Por duras circunstancias de la vida, Lisandro y Alfredo no pudieron cursar el bachillerato. En 1999, los dos artistas recibieron el titulo de bachilleres honoris causa de la Concentración de Desarrollo Rural del Municipio de Los Palmitos (Sucre). Y claro que celebraron juntos.
En 2018, la Universidad de Sucre, le otorgó a Alfredo, el título de Doctor Honoris Causa por su legado cultural.