Pasar al contenido principal
CERRAR

El Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata de San Juan del Cesar, La Guajira, rendirá homenaje a Silvio Brito y Alfredo Gutiérrez

El evento, que se realizara del 10 al 12 de diciembre de 2026, exaltará a ‘La voz más clara del vallenato’ y al tres veces Rey Vallenato y Campeón Mundial del Acordeón en dos ocasiones. ¡ Una parranda para no perdérsela!
Jenny Cifuentes

Silvio Brito conocido como “La voz más clara del vallenato” , “El pequeño gigante del vallenato” o “La voz morena”, oriundo de Fonseca La Guajira, dueño de tremendos dotes interpretativos, que lo han puesto en el podio de los grandes cantantes vallenatos, con una extensa carrera forjada al lado de las agrupaciones: Jesús Torres y sus Provincianos y Los Hermanos Meriño. Acordeoneros como Osmel Meriño, el virtuoso Orangel ‘El Pangue’ Maestre, Ciro Meza, el maestro Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, Harold Rivera o Johny Gámez. Dueño de un repertorio que ha emocionado oyentes durante más de 52 años, que incluye batazos con letras colmadas de poesía y sentimiento, -y al parecer, de acero inoxidable-, porque después de mucho tiempo de haber sido publicadas, siguen sonando en reproductores. Y entre más títulos van apareciendo, no se sabe cuál es mejor. Por citar algunas: “Las Huellas de un recuerdo”, “Llegaste a mi” , “Mi Poema”, “Romanza”, “De un Diamante a un rubí”, “Historia de Amor”, “Me quito el nombre” (un tema del 84, que se volvió viral en 2022 en TikTok y se dedicó a grito herido por todo el país) o “Ausencia Sentimental”. Silvio ha sido coreado por todo el país y fuera también. El músico ha sido celebrado estos últimos meses.


No te lo pierdas: Conozca quién fue Rafael Orozco, ídolo legendario del vallenato


Doctor Honoris Causa

Fue exaltado por su aporte al desarrollo, preservación y difusión del vallenato, en un acto organizado finalizando abril, por el Concejo de Valledupar, en la Plaza Alfonso López, debajo del famoso Palo’e Mango. Reconocimiento que compartió con otros tesos: los acordeoneros Emilio Oviedo y Andrés ‘El Turco’Gil, educador de generaciones.

Brito recibió (junto con otros artistas del género) el título de Doctor Honoris Causa en Música en la Universidad Popular del Cesar, en los días del Festival Vallenato.

Y estuvo agasajado por ser la voz que le dio magia al himno oficial del Festival de la Leyenda Vallenata: “Ausencia Sentimental”. Tributo por ser quien le puso el canto a un guayabo que no tenía nombre. A ese hueco que le queda a quien no puede ir al Festival. La tusa que solo entienden los que adoran el vallenato, que dice: “Y aquí estoy pero mi alma está allá”, composición de Rafael Manjarrez, y obra que cumplió sus 40 años el pasado abril, festejados con parranda y conversatorio en el que participaron autor e intérpretes. El tema ganó en la competencia de Canción Inédita en el Festival Vallenato en 1986, y fue grabado por Silvio Brito y ‘El Pangue’ Maestre , en el disco De Nuevo “Los Consentidos” de 1987.

Alfredo: un Titán del vallenato

Alfredo es gigante. Tiene 83 años, sigue parado en la raya, ofreciendo shows, tocando con los pies, y haciendo su usual bbbrrrr con sacudida de cachetes.

Le dicen ‘El Rebelde del Acordeón’, ‘El Prodigio’, ‘El Monstruo del Acordeón’.

El acordeonero obtuvo tres coronas en el Festival de la Leyenda Vallenata. La primera la ganó en el 1974, triunfó en 1978 y también en 1986. No siguió participando, porque según él: “Ya para qué más”.


Te puede interesar: “El vallenato es solo uno, tanto romántico como alegre”: Israel Romero anunció nueva producción musical


El Rebelde del Acordeón

Alfredo, es rebelde porque el mundo lo hizo así. La anécdota del sobrenombre sucedió cuando concursó en el año 1969 en el segundo Festival Vallenato. El acordeonero la narró así, hace como 30 años en Telecaribe:

“Yo estaba repegado con el Long Play de La Cañaguatera, Los Romances Vallenatos (álbumes), y con todo el público conmigo, yo me creía el ganador. Pero vinieron las diferencias conceptuales, -digámoslo así- con ciertos organizadores para no nombrar personas individualmente.

Esa persona les dice ‹‹Señores del jurado, no le hagan caso a las aclamaciones del público. Tienen que calificar es lo que él toque, porque a mi me parece, que además, ahí lo que está tocando es puya. Y yo estaba tocando era el merengue “El Papel Quemado”.

Entonces yo he dicho: gracias señores del jurado. Le digo al público: muy amable por esas manifestaciones de cariño, pero yo me retiro porque veo que el ambiente organizativo es hostil contra mi” y me fui. En ese momento el locutor Pedro Juan Meléndez apuntó: ‹‹Ha nacido un rebelde del acordeón».

Desde las tres coronas obtenidas y por todo el capítulo en la música nacional del que el acordeonero ha provocado, sus seguidores han deseado que el Festival de la Leyenda Vallenata le rinda homenaje, pero quizá no hay que pecar de optimista. Por eso los parranderos van para San Juan y a donde se le festeje.


Lee también: El Concejo de Valledupar rindió homenaje a Israel Romero ‘El Pollo Irra’, insigne acordeonero de El Binomio de Oro


Las proezas de Alfredo

El artista, además de proponer nuevos estilos en la música sabanera de acordeón, innovó en el vallenato. Una muestra: la puya es el aire vallenato más rápido. Alfredo cuenta que él aceleró la puya, que en los inicios del Festival Vallenato (1968), e incluso mucho antes, era más lenta.

También, afirma que fue él quien cambió el formato del grupo vallenato tradicional: que le metió el bajo electrónico e implementó coros de forma diferentes a las que se usaban, y renovó la manera de arreglar.

Y los músicos de las siguientes generaciones lo confirman. Alfredo por ejemplo era el ídolo de Rafael Orozco e Israel Romero de El Binomio de Oro (quienes grabaron un mosaico homenaje al maestro). Muchos acordeoneros se iniciaron viéndolo. Y siguieron sus pasos.

Sus proezas musicales son imbatibles en Colombia. Fue cerebro de Los Corraleros de Majagual, esa agrupación esencial en el país; dirigió combos bravos como Los Caporales del Magdalena. Grabó discazos de cumbia, pasebol, vallenato, salsa. Mozart no fue la excepción y también llevó acordeón

Gutiérrez ha resonado vallenato en arpa, guitarra hawaianas. Grabó rancheras, merengue dominicano, sus temas en versión champeta sin dejar de lado recalcar que eso es “puro vacile efectivo”. Hizo Los Violines Vallenatos (le quitó la voz e incluyó el violín, con el objetivo de que el vallenato sonara en las oficinas o en los aeropuertos), grabó charanga, carranga, tango con El Joe Arroyo y hasta rock en español.

Campeón Mundial de Acordeón X 2

Fue Campeón mundial de acordeón en Colonia Alemania (1991), en el festival folclórico WDR, en el que tocaban músicos de diferentes países.

Y en Berlín, ganó otro campeonato mundial de acordeón (1992). De esos eventos se produjeron dos discos: Alfredo Gutiérrez Vallenato King y Alfredo Gutiérrez, Fiesta Colombiana.

Su actuación en el primer campeonato, no fue planeada. El artista estaba de gira y el empresario le contó que había un concurso. Se enteró allá, participó y ganó: Alfredo siendo Alfredo.

Repasar toda su discografía es tarea tremenda. Su listado de éxitos es inmensa. Estos, algunos para iniciados: “Anhelos”, “Capullito de Rosa”, “Cabellos Cortos” “Ojos Indios”, “El diario de un Borracho”, “Festival en Guararé (Música de Dorindo Cárdenas), “La Paloma Guarumera”, “Ay, Elena”, “Ojos Gachos”, “Tiempos de Cometa”.

Artículos Player