Pasar al contenido principal
CERRAR

Música, arte y pedagogía como camino de transformación

Un proceso artístico y educativo que nace en Granada, Meta, y se construye entre la música, el teatro y el trabajo con la comunidad
Betty Usme Lopez

En el municipio de Granada (Meta), el arte se ha ido consolidando como una herramienta de formación y de trabajo con la comunidad. Allí se desarrolla la historia de un músico en formación que ha encontrado en la música, el teatro y la pedagogía una forma de vida.

Su relación con el sonido comenzó desde muy joven. La batería fue su primer acercamiento formal, pero con el tiempo fue sumando otros instrumentos como la guitarra, el canto y algunos instrumentos andinos como la quena y la zampoña.

En ese proceso, la creatividad ha jugado un papel importante. En varias ocasiones ha recurrido a materiales reciclados como tubos de PVC, cartón y cinta para construir instrumentos caseros. Con ellos ha podido practicar, experimentar y aprender de manera más directa, a partir de lo que tiene a la mano.

“Empecé a incursionar en los instrumentos de viento con PVC, a mirar cómo se hacían. Es complejo, pero logré hacer unas flautas que sonaban bonito; después empecé a hacer zampoñas”, mencionó Andrés Alejandro Pardo Arenas, artista.

El interés por el teatro apareció después, influenciado en parte por su entorno familiar. Con el tiempo, la actuación se convirtió en otra forma de expresión artística, complementando su trabajo musical y ampliando su manera de entender el arte.

Actualmente estudia en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) y en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) programas relacionados con la música. Al mismo tiempo, trabaja como docente en la Academia DY, en Granada, y dicta clases particulares. Desde allí desarrolla procesos de formación con niños, jóvenes y adultos.

En su trabajo como docente insiste en que el arte no es solo técnica, sino una herramienta de transformación que permite expresarse, aprender y fortalecer la confianza personal. En los espacios de clase, la apuesta no es únicamente enseñar a tocar un instrumento o actuar, sino acompañar procesos educativos integrales.

De ese enfoque nace el proyecto “Rosa Negra: Arte y educación”, una iniciativa que integra música y teatro para trabajar con personas de diferentes edades en el territorio. El proyecto ha contado con el apoyo de diversas personas que han acompañado su desarrollo.

“Este es un proyecto que tiene como misión hacer música y teatro con enfoque social y que con el tiempo también va a incluir la fabricación de instrumentos y otras iniciativas como zancos”, indicó Andrés.

Hoy su trabajo continúa en Granada (Meta), entre la formación académica, la docencia y los procesos artísticos comunitarios, en una labor que se mantiene en contacto directo con el territorio y sus dinámicas.

Más allá de los escenarios o las aulas, su apuesta se sostiene en una idea concreta: el arte como transformación social, capaz de abrir caminos y generar nuevas formas de habitar el territorio.

Artículos Player

ETIQUETAS