Así lo advirtieron desde el Concejo de Bogotá, al revelar que más de 6.700 presuntos delincuentes no están siendo monitoreados, pese a que enfrentan cargos graves como homicidio y abuso sexual.
Al parecer, se habría presentado un acto de intolerancia entre los integrantes de la unidad, situación que actualmente se encuentra bajo investigación por parte de las autoridades competentes.