Según las confesiones de excomandantes paramilitares ante la JEP, sus escuadrones traían a este lugar cadáveres de guerrilleros o campesinos para incinerarlos y hacer imposible su hallazgo.
Entre una y dos horas debían caminar las comunidades indígenas del resguardo Domo Planas, en Puerto Gaitán, Meta, por agua. Ahora la tendrán directamente en sus patios y apta para su consumo.
Por primera vez en la isla se realiza un simulacro de esta magnitud, con el acompañamiento de la Unidad de Gestión del Riesgo Nacional y la comunidad en general.