La procuraduría advirtió sobre estos impactos ambientales en los cayos, los cuales están siendo usados por quienes usan la isla para el tráfico ilegal de migrantes.
La caída de ceniza se produjo en el municipio de Anzoátegui, en la cuenca del río Totare, de donde al menos dos municipios de la región recogen agua para sus acueductos.
Comunidades Indígenas de Florida y Pradera en el Valle, dicen que no han recibido acompañamiento de las autoridades para mitigar el riesgo por amenazas.
Los trabajos los ejecutan juntas comunales y el Instituto Nacional de Vías. Este trayecto fue priorizado como modelo para recuperar carreteras de importancia vital para comunidades rurales.