La Secretaría de Gobierno de Bogotá afirma que con esta medida se mejorará la seguridad y se busca acabar con los sitios denominados como "amanecederos".
Estas declaraciones se producen en el contexto de una serie de críticas del Gobierno nacional hacia la administración distrital por su manejo de la crisis hídrica.
Aunque la medida es celebrada por muchos, persisten cuestionamientos sobre su sostenibilidad, y se mantiene la convocatoria al cacerolazo del 11 de abril como expresión de descontento ciudadano.
El concejal Julián Triana lideró un debate de control político, donde expuso el favoritismo de los medios de comunicación a la Alcaldía de Carlos Fernando Galán.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, aclaró que, a pesar de la temporada de lluvias en la capital, los cambios en el racionamiento de agua dependerá de cómo avancen las precipitaciones.